Archivo de la etiqueta: Elbrus – Caucaso

ELBRÚS – INTENTO A LA ARISTA KYUSKYUTLYU – JULIO 2017

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
DESCUENTOS ESPECIALES PARA USUARIOS Y VISITANTES DEL BLOG: https://pakocrestas-shopping.com/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

FOTO PAKO CRESTAS

La arista de Kyuskyutlyu es un largo cordal glaciar que se desprende del oeste de la cumbre principal del Elbrús, en dirección sur separando los valles de Terskol – Elbrús del valle de Kuban – Hurzuk. Es una ruta raramente emprendida para subir a la cumbre más alta de Europa, hasta el punto que la mayoría de guias locales la desconocen.

FOTO PAKO CRESTAS

En realidad la arista estricta se inicia en el marcado collado del Hotuitau Pass, pero desde allá, la primera cumbre, la rocosa Kolbashi Mt. Resulta hartamente difícil, descompuesta y expuesta. Pocas son las rutas que suben a este castillo volcánico y completamente desmenuzado. La arista por tanto se toma por encima del pico rocoso, entre esta difícil y peligrosa cumbre y la parte alta de la arista hacia la cumbre principal. Evitado este primer escollo la Kyuskyutlyu no es más que una larga arista comprometida por la soledad y aislamiento de la zona, pero no difícil. Tan solo cabe contar con pendientes de 45º a 55º grados en la vertiente de acceso a la parte alta del cordal.

FOTO PAKO CRESTAS

La idea de escalar la arista era aprovechando la extensión del viaje mediante el cual comercializaba la subida al Elbrús por la vertiente sur. Unos cuantos días más en la montaña me ofrecían la posibilidad de ir a hacer esta escalada por mi cuenta con dos buenos amigos, A última hora se nos incorporó, como uno más dele quipo, el entrañable Andrey (Andruja para los amigos), curtido guía local y científico de profesión.

FOTO PAKO CRESTAS

El acceso a la arista Kyuskyutlyu ya es por si una larga, variada y bonita excursión. Salimos desde la estación intermedia de la telecabina de subida a Barrels, la denominada Stary Krugozoer Station. Desde aquí se sube unos centenares de metros por la propias pistas de la estación (pistas de esquí en invierno) para tomar una tortuosa senda (no fácil de encontrar) que flanquea por debajo del glaciar de Maly Azau.

FOTO PAKO CRESTAS

Se llega a un bonito emplazamiento, el lago de Xacahkoü, uno de los pocos lagos glaciares que encontramos en las laderas del gigante europeo. Desde aquí llegamos a la morrena que da acceso al glaciar de Bolshoy Azau, lugar en que acampamos sobre un terreno helado, sobre el duro permafrost.

FOTO PAKO CRESTAS

Al día siguiente atravesamos un largo y llanero glaciar en dirección al Syuryulgen Pass sin necesidad de llegar al mismo. Justo en la vaguada donde se localizan los restos de 2 helicópteros, se sube una anchísima canal hacia el norte para situarnos al pie del inicio de la escalada. Llegamos ya tarde a pie de la pala de acceso, con una temperatura alta y nubes que cada vez pueblan más los cielos. Decidimos acampar en el último tramo donde hay tierra y planificamos madrugar al día siguiente e iniciar la escalada. Si todo va bien, tras un campamento más intermedio, de aquí dos días estaremos en cumbre.

FOTO PAKO CRESTAS

Pero por la tarde el tiempo cambia. Tormenta y lluvia, granizo, truenos y luego frio. Al final nieva. Al día siguiente continuamos sumidos en un mal tiempo general. Compas de espera. Empezamos a tener porque nuestros planes se vayan al traste. Dejamos pasar el tiempo entre horas de duermevela en el cálido interior del saco y cortos paseas al exterior cada cuando la tormenta de calma.

FOTO PAKO CRESTAS

Entre las curiosidades del día nos sorprende Andruja cocinando latas de conservas directamente sobre el fuego de fogón, sosteniendo las mismas con los dedos, mientras el interior del recipiente está hirviendo. Llegamos a la conclusión que tienes que ser ruso para aguantar una cosa así.

FOTO PAKO CRESTAS

Al tercer día amanecemos bajo un cielo incierto. El buen tiempo aún no llega. Debatimos si bajar o no. Yo prefiero esperar, pero me quedo solo en mis intenciones. Bajo completamente desanimado y convencido que podríamos haber esperado un poco más. Maldigo mi mala suerte. Tenía tantas ganas de volver a subir escalando el Elbrús como hice el año anterior!!!

FOTO PAKO CRESTAS

Mi desazón es inmensa. Curiosamente desde que vivo profesionalmente de la montaña y los viajes, puedo sentirme absolutamente afortunado de ello, pero por otro lado dispongo de menos tiempo para mis propios proyectos no profesionales, como seria esta ascensión a la arista de Kyuskyutlyu; y soy consciente de que a mi edad ya poco importa más o menos curriculum cara a la galería, el ego ya es algo que traspasé y dejé atrás llegando a mi propia cumbre; pero tengo unas ganas locas de experimentar y vivir la montaña a mi manera, con cierto compromiso que me permita saborear la aventura y disfrutar de cada momento vivido en mi montaña íntima.

FOTO PAKO CRESTAS

Bajamos por el valle, esperando ya no mojarnos antes de llegar a la estación de la telecabina. Deshacemos el largo camino, cargados como mulas. Las nubes no han dejado de cubrir las zonas altas de la montaña en ningún momento. Nos tomamos una cervecitas con el último sol y comemos una buena barbacoa el Terskol bajo una lluvia sin consuelo. Sin duda la decisión ha sido la correcta. Allá queda la Kyuskyutlyu como proyecto futuro. Sin duda me han quedado más ganas de volver tras explorar la ruta.

FOTO PAKO CRESTAS

Allá está, a ver si en el futuro no demasiado lejano vuelven a darse las circunstancias propicias para ello. Mientras tanto el inmenso Elbrús continuará luciendo igual de enorme, altivo y señorial, completamente ajeno a todas las vacuas divagaciones y aspiraciones que esas pequeñas hormiguillas humanas que se esfuerzan absurdas subidas y bajadas por sus cumbres, aristas, valles y vertientes.

FOTO PAKO CRESTAS

Intento de ascensión realizado en julio del 2017 junto con Andruja, Ismael Antequera y José Calvo.

¿Quieres venir con nosotros en nuestras próximas ascensiones al Elbrús? Consulta nuestro calendario de salidas en: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/kazbek-elbrus-jul-21/

Programas para grupos a la carta. Somos especialistas en el Cáucaso. Consulta nuestras propuestas en: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/caucaso/

Autor del artículo PAKO CRESTAS.

FOTO PAKO CRESTAS

Deja un comentario

Archivado bajo 5 MILES, EUROPA, VOLCANES

ELBRÚS POR LA VERTIENTE SUR – CRONICA DE LA ASCENSIÓN JULIO 2017.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
DESCUENTOS ESPECIALES PARA USUARIOS Y VISITANTES DEL BLOG: https://pakocrestas-shopping.com/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

FOTO PAKO CRESTAS

En julio del 2017 monté mi primer viaje como empresa de agencia de viajes a la vertiente sur del Elbrús. Muchos años antes, en concreto el 2003, había estado en esta ruta junto con unos amigos. Para entonces aún no me dedicaba profesionalmente a los viajes y aquella micro – expedición fue un viaje de “placer”. Desgraciadamente vinimos muy pronto, a mediados de junio, y el tiempo no acompañó. Realizamos 2 intentos, en el primero nos dimos media vuelta cerca del collado, hundiéndonos en una masa de nieve profunda y sin consistencia y siendo víctimas de una mala aclimatación, por un planning precipitado y demasiado confiado. El segundo intento, ya en solitario a la cumbre secundaria, lo aborté también por los fuertes vientos y la falta de visibilidad.

FOTO PAKO CRESTAS

En 2016 volví al Elbrús por la vertiente Norte. En aquella ocasión nos tuvimos que conformar con la cumbre secundaria (que gran parte del grupo tomaron como si hubiese sido la principal) y poco más tarde realicé la travesía O.-E. pisando ya ambas cumbres, por fin la principal y de paso repetí la secundaria, como colofón de unas bonitas y exigentes jornadas de montañismo genuino y auténtico en el techo de Europa.

FOTO PAKO CRESTAS

En 2017 me faltaba completar, por pocos metros, la ruta de la cara sur. La más popular, cómoda y repetida. Pero no por ello poco exigente. El día de cumbre, al igual que pasa por la vertiente norte, se debe superar un enorme desnivel, desde los menos de 4.000 metros del Campamento Barrels a los 5.642 m de la cumbre.

FOTO PAKO CRESTAS

Previo traslado al campo de altura del Elbrús realizamos una bonita excursión des de Terskol al observatorio de Terskol, a poco más de 3.000 metros de altura. Es una agradable excursión con excelentes vistas panorámicas entre bosque y prados llenos de flores. Un buen preludio para estirar las piernas y comulgar con el gigantesco  Elbrús. Durante el transcurso de la excursión pasamos bajo curiosas coladas de basalto, que nos recuerda que, aunque dormido, estamos en la piel del volcán más alto de Europa.

FOTO PAKO CRESTAS

La ascensión al observatorio se inicia desde las cercanías del cementerio a los caidos en el Elbrús durante la segunda guerra mundial. Un improvisado monumento lleno de restos anónimos de cuerpos procedentes de los soldados rusos. Durante el verano de 1942 las tropas alemanas llegaron a la montaña y plantaron la esvástica en la cumbre. Stalin, completamente enojado con que el trozo de trapo fascista ondease la cumbre, envió varios grupos de soldados que eran inútilmente abatidos desde las posiciones alemanas. 70 años más tarde los glaciares van dejando ir poco a poco los cuerpos (o partes de ellos) victima de ese festín gratuito que se dio la muerte en las laderas de esta glaciar montaña. Restos que descansan sin sentido, orden ni identificación en los pies de lejano techo continental.

FOTO PAKO CRESTAS

Tras la gratificante excursión subimos ya con los remontes mecánicos al campamento de Barrels que han mejorado sustancialmente desde que estuve la primera vez 15 años antes. Allá nos dejamos mimar por la buena cocina de Marian y nos dedicamos a pasear, a planificar y a irnos acostumbrando al cercano aire de los 4mil metros.

FOTO PAKO CRESTAS

Barrels en un lugar desapacible por la presión de la presencia humana. Telesillas, remontes mecánicos, antenas, orugas, cables abandonados, edificaciones dispersas a cual más fea, bares, restaurantes, olor a aceites y humos….Contrarresta con el desastre humano las espectaculares vistas sobre la cordillera, que nos regalan unas puestas de sol inolvidables. Todo un espectáculo para la vista y para el alma.

FOTO PAKO CRESTAS

La aclimatación implica subir a los 4.750 m de Pastuhova rocks, donde antaño se montaba un campamento que ahora nadie utiliza. Hasta este punto llegan las orugas quitanieves. Es una ascensión monótona como pocas. Una pendiente uniforme. Al bajar mil y unos riachuelos invaden la pastosa nieve haciendo casi imposible bajar sin metres los pies en el agua. Tarde calurosa, sofocante. Sol de justicia.

?

Al día siguiente el tiempo meteorológico ha cambiado radicalmente y nieva de manera copiosa y constante dejando una estampa navideña a los destartalados edificios de Barrels. Por suerte el cambio de tiempo no dura más de media jornada y por la tarde vuelve a brilla un sol vigoroso, veraniego. Mañana, día de cumbre, el tiempo será excelente por la mañana y bueno por la tarde.

FOTO PAKO CRESTAS

El día de cumbre surge la divergencia entre utilizar o no las orugas para llegar a la Pastuhova rocks, entra aquí un yermo dilema moral. Personalmente creo que la decisión la debe tomar cada uno según su conveniencia. Si dudas de tus capacidades para llegar a cumbre desde los 3.900 m, pues no creo que sea tanto problema ahorrarte con sistemas mecánicos aquello que ya has subido 2 días antes a pie. Al fin y al cabo uno cuando viene al Elbrús se está gastando un montón de dinero para subir a la cumbre. ¿Viene ahora de ser más papista que el Papa cuando lo único que queremos es pasarlo lo mejor posible, disfrutar y llegar a cumbre en las mejores condiciones posibles?

FOTO PAKO CRESTAS

Al final parte del grupo sale desde abajo y la otra mitad desde arriba. De los que suben con oruga llegan todos a cumbre, de los que salen desde abajo no. Yo salgo desde Barrels, porque la guía, Olga, prefiere acompañar a los que van con la oruga. Nos juntamos todos en las cercanías del collado. Subida larga, extraordinaria salida de sol. Frio y vacio aire de 5.000 metros. Por encima de Pastuhova Rocks algún conductor de oruga temerario o presionado por una buena propina, ha acabado abandonando una máquina cerca de la línea de los 5mil metros de altura. Ahora la inservible oruga ya forma parte del glaciar.

FOTO PAKO CRESTAS

La pala de subido del collado a la arista final es larga, monótona, interminable. Al finalizar esta eterna cuesta se dio una situación curiosa y a la vez cómica. La cumbre real es una pequeña pirámide que sobresale 15 m en el extremo opuesto del Plateau de la arista somital. No todos se creyeron que aquella meta era la cierta hasta que todos la coronamos y vimos que ya no había ni un palmo más para ascender.

Bajada larga. Tan larga como la subida, pero ya con el ánimo diferente. La cumbre ya no sube, la cumbre baja. Y no tiene forma de un nevado cucurucho de nieve. Tiene forma de un cómodo colchón y una interminable taza de té caliente.

FOTO PAKO CRESTAS

Bueno… yo el té ya se lo regalo a Marian y a sus rubios tirabuzones. Nos vamos directamente a la cerveza… a tomarnos unas cuantas Elbrús 5642 m de 50 cl., cumpliendo con la superstición de la zona muy a tener en cuente para los que vengáis aquí la primera vez…. Esta cerveza SOLO SE PUEDE TOMAR TRAS LA CUMBRE. Hacerlo antes comporta mala suerte. Estáis advertidos….

FOTO PAKO CRESTAS

Podeis decargaros el track de la ruta normal del Elbrús desde su vertiente sur en el siguiente enlace: https://www.wikiloc.com/hiking-trails/elbrus-cara-sur-via-normal-66082708

FOTO PAKO CRESTAS

Ascensión realizada en julio del 2017 junto con Chiki Bloca, Ismael Antequera (Ixma el Fermoso), Miquel Neiro, Pino Casanovas, José Calco, Manolo Curado y la guía Olga Zhurtova

¿Quieres venir con nosotros en nuestras próximas ascensiones al Elbrús? Consulta nuestro calendario de salidas en: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/kazbek-elbrus-jul-21/

Programas para grupos a la carta. Somos especialistas en el Cáucaso. Consulta nuestras propuestas en: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/caucaso/

FOTO PAKO CRESTAS

Deja un comentario

Archivado bajo 5 MILES, EUROPA, VOLCANES

ELBRUS – KAZBEK – SALIDA PREVISTA JULIO 2021 – ¿VIENES CON NOSOTROS?

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
DESCUENTOS ESPECIALES PARA USUARIOS Y VISITANTES DEL BLOG: https://pakocrestas-shopping.com/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

Este verano del 2021, tras el parón del covid que nos obligó a aplazar el viaje previsto para el verano del 2020, reemprendemos doble proyecto de realizar Kazbek y Elbrús en un doble programa con tres posibilidades: Ir a ambos (15 días) ir a Kazbek (9 días) o venir solo a Elbrús (9 días).  Encontrarás el programa en el siguiente apartado: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

Además para Elbrús ofrecemos la posibilidad (ahora pro ahora ya sin plazas al estar todas ellas ocupadas) de subir escalando por una variante alpina. Encontrareis el programa de la versión alpina en el siguiente link: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

Caso que estés interesado de participar en esta aventura, podríamos estudiar la posibilidad de ampliar un par de plazas más para la misma.

Somos especialistas en el Elbrús, aparte de trabajar con una empresa local histórica y de contrastada e indiscutible solvencia, personalmente he escalado 4 veces el Elbrús (2 veces la cumbre principal y 2 veces la secundaria) y he recorrido (subido o bajado) sus 4 vertientes: norte, sur, este y oeste.

En este mismo blog encontrarás varias entradas o reportajes dedicados a la montaña

MONTE ELBRUS – 5.642 METROS EL TECHO DE EUROPA POR SUS 4 VERTIENTES

ELBRUS 2003 – DIÁLOGOS CON EL TECHO DE EUROPA.

Para más información puedes contactar con nosotros mediante mail a pakocrestas@gmail.com y whatsapp al +34 615626813

El MONTE ELBRÚS (en ruso, Эльбрус; en karachái-bálkaro, Минги тау) es el pico más elevado de Europa, con una altitud de 5642 m s. n. m. Está situado en la parte occidental de las montañas del Cáucaso —la cual, junto con los montes Urales, marca la frontera tradicionalmente aceptada entre Europa y Asia—, en Kabardia-Balkaria (Rusia), cerca de la frontera de Georgia.

El MONTE ELBRÚS tiene dos cumbres, ambas cúpulas volcánicas inactivas. La cumbre más alta está situada al oeste y se eleva hasta los 5642 metros; la cumbre del este mide 5621 metros. La cumbre este fue ascendida por primera vez el 10 de julio de 1829 (calendario juliano) por Khillar Khachirov, y la cumbre oeste en 1874 por una expedición británica dirigida por F. Crauford Grove.

Entre las discusiones que existen en torno a la frontera entre Europa y Asia, las autoridades modernas más relevantes definen el límite continental como la cuenca del Cáucaso, lo que coloca al Elbrús enteramente en Europa debido a su posición en el lado norte de Rusia

El MONTE KAZBEK es un estratovolcán de 5.047 m altitud que se encuentra en Georgia, cerca de la frontera con la república de Osetia del Norte que forma parte de la Federación rusa. Es el segundo pico más alto en Georgia.

Es una hermosa cumbre glacial de moderada dificultad. Desde Georgia, el punto de partida de la ascensión está en la pequeña ciudad de Kazbegi, a unos 150 kilómetros de Tiflis, la capital. Desde Kazbegi, en dos días de marcha por el collado de Sabertse de 3150 m y el glaciar Gergeti, se llega a un refugio a los 3.700 metros de altitud. Desde el refugio, una larga ascensión por la nieve y el hielo hacia el sur da acceso a la cumbre.

Para más información puedes contactar con nosotros mediante mail a pakocrestas@gmail.com y whatsapp al +34 615626813

Deja un comentario

Archivado bajo 5 MILES, ASIA, EUROPA, VOLCANES

PROYECTO “TOP 10 VOLCANOES” – LOS VOLCANES MÁS ALTOS DE CADA CONTINENTE + LOS TECHOS OCEÁNICOS.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
DESCUENTOS ESPECIALES PARA USUARIOS Y VISITANTES DEL BLOG: https://pakocrestas-shopping.com/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

cumbre del Etna – Foto Pako Crestas

Hola amigos, os presento en mi blog mi nuevo proyecto vital, el cual quiero realizar como agencia de viajes, con lo que lo convierto en un proyecto común y abierto donde confío que os pueda apetecer acompañarme en algunas o varias de las etapas.

Punto de colacación de crampones en el Orizaba – Foto Pako Crestas

El proyecto consiste en subir los volcanes más altos de cada uno de los continentes más los volcanes más altos de las islas oceánicas, en este caso todas las cumbres más altas son volcanes, o sea, los tres techos oceánicos son volcánicos. Excluyo del proyecto los oceánicos Ártico o y Antártico. El primero de ellos siempre se ha considerado parte del oceánico Atlántico y no tiene volcanes (al menos superficiales) y el oceánico Antártico tampoco tiene unos límites establecidos y seguramente el mismo volcán que es el más alto del continente Antártico podría ser considerado a la vez el oceánico.

Puesta de sol desde la ladera N del Damavad – Foto Pako Crestas

Así pues formarían parte 10 cumbres, los “10 TOP VOLCANOES”

  • ELBRUS – Volcán más alto de Europa
  • KILIMANJARO – Volcán más alto de África
  • GILUWE – Volcán más alto de Oceanía
  • OJOS DEL SALADO – Volcán más alto de Sur América
  • ORIZABA – Volcán más alto de Norte América
  • DAMAVAND – Volcán más alto de Asia
  • SIDLEY – Volcán más alto de la Antártida
  • TEIDE – Volcán más alto del océano Atlántico
  • PITON NEIGES – Volcán más alto del océano Índico
  • MAUNA KEA – Volcán más alto del océano Pacífico.
Al pie de la cara N del Damavand – Foto Pako Crestas

KILIMANJARO: Esta cumbre ya le he ascendido y bajado por varias vías, por cinco de las vías: Marangu, Rongai, Machame, Lemosho y Mweka, pero creo que no me cansaré de volver a este lugar mágico. Próximamente volveremos por la Rongai Route en un viaje Low Cost por culpa de la pandemia: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/kilimanjaro-low-cost-dic-20/

En año que viene volveremos por una ruta en desuso, la Arrow Glacier Route, en un principio a “tarifas normalizadas”: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/kilimanjaro-nov-21/

TEIDE: Ya lo he ascendido en un par de ocasiones, una de ellas por la bonita y exigente ruta 0-4000-0 subiendo desde Garrachico y bajando a la Playa del Socorro, travesía que realizamos en 3 días estableciendo como base una bonita y pequeña casa rural en la zona alta de Orotava.

No descarto volver a organizar una salida a Tenerife como agencia de viajes para cruzar la isla por el G.R, y aprovechar para ascender de nuevo el techo del Atlántico, pero ahora por ahora no lo tengo en la agenda.

PITON DE LES NEIGES: La cumbre más alta de la isla reunión, en el corazón del Índico. Forma parte de la CEE al ser territorio francés, lo que facilita el viaje previsto en estos momentos de pandemia. Si me queréis acompañar tengo previsto ir el próximo mes de enero del 2021, edición única como viajes Mon Petit: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/trekking-isla-reunion-ene-21/

GILUWE. Vamos en abril del 2021. Viaje que tuvimos que aplazar por la pandemia. Creo que se trata de la primera expedición nacional a esta cumbre que tan solo se ha ascendido en 16 ocasiones (según informan los guias locales). Os animo a acompañarme en esta experiencia 100% exótica, Edición única como viajes Mon Petit: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/giluwe-wilhelm-papua-abr-21/

DAMAVAND. La cumbre más alta de Irán. Ya la he escalado en 2 ocasiones, por el sur y por el norte. Este invierno tengo la intención de volver en plena época fría, en que las temperaturas en la cumbre pueden llegar a -50ºC, todo un reto para los amantes del frío. No obstante este viaje no será un viaje abierto, por la dureza y riesgos que comporta, pero volveremos en junio por la vertiente oeste. Encontrareis el programa en el siguiente enlace: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/damavand-jun-21/

ELBRUS. Cumbre más alta de Europa y a la vez volcán más alto de Europa. Ya he subido 2 veces la cumbre principal y 2 veces la cumbre secundaria (de tan solo 20 metros menos). 4 vías a la cumbre y un intento a la larga y poco conocida arista de Kükúklü. Este año volvemos por la vía normal con la posibilidad de formar parte de un micro grupo que intentaremos la cumbre escalando por la vertiente S.O. Más información en el siguiente enlace: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/kazbek-elbrus-jul-21/

OJOS DEL SALADO. Volcán más alto del mundo y volcán más alto de Sur América y del Hemisferio Sur. Por 2 años consecutivos he tenido que aplazar la salida, en 2020 por falta de quórum y en 2021 por el covid, pero esperemos y deseamos poder ir en 2022. Aquí tenéis el enlace al programa previsto: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/ojos-del-salado-ene-22/

ORIZABA. Cumbre más alta de México y tercera altura de Norte América después del Denali y el Mont Logan. Volcán más alto de Norte América. Ya lo subí en su día por la ruta clásica, peto volveremos como agencia de viajes dentro del proyecto TOP 10 VOLCANOES. Más información de la salida en el siguiente enlace: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/orizaba-mexico-dic-21/

MAUNA KEA. Cumbre más alta Hawai y cumbre más alta del Océano Pacífico. Con sus más de 4mil metros de altura es una de las pocas cumbres tropicales situadas en islas donde nieva con cierta regularidad. Hawai tiene el interés también de las erupciones características de la zona, llamadas coladas hawaianas. En este momento no tengo el programa en la web, pero confío poder programar la salida para el 2022.

SIDLEY. Lugar remoto donde los haya. Lejos entre la lejanía, el “hueso duro” de roer. Caro, carísimo…. Solo para ricos. Previsto para invierno del 2022. En breve tendremos el programa colgado en la web ….

ESTAIS TODOS INVITADOS A SEGUIRNOS EN EL PROYECTO Y SI OS VIENE DE GUSTO, ACOMPAÑARNOS EN ALGUNA DE LAS ÉTAPAS

Salud y monte ¡!!!!

Pako

Deja un comentario

Archivado bajo 3MILES, 4MILES, 5 MILES, 6MILES, AFRICA, AMERICA DEL NORTE, AMERICA SUR, ASIA, EUROPA, OCEANIA, VOLCANES

ELBRUS 2003 – DIÁLOGOS CON EL TECHO DE EUROPA.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

FOTO PAKO CRESTAS

Cuando yo era pequeño

siempre estaba triste

y mi padre muy serio

y moviendo la cabeza

me decía: hijo mío

no sirves para nada.

Después me fui al colegio

con pan y con adioses

la tristeza a mi lado

y el maestro gritando:

este niño no sirve

no sirve para nada.

De tristeza en tristeza

por lo peldaños

de la vida caí. Y un día

la muchacha que amo

me dijo y era alegre:

no sirves para nada.

Ahora vivo con ella

voy limpio y bien peinado

y tenemos una niña

a la que a veces digo

también con alegría:

no sirves para nada,

hija mía no sirves,

no sirves para nada.

(Fragmentos de la poesia de José Agustín Goytisolo “No sirves para nada”)

FOTO PAKO CRESTAS

Durante muchos años los Alpes han sido considerados como las principales y más importantes montañas europeas. El Mont Blanc para los franceses o el “Monte Bianco” para los italianos, era el techo indiscutible del denominado “Viejo Continente”. Históricamente siempre se ha tenido la noción de la existencia de dos Europas: La “autentica” que resulta ser la más occidental, formada por las culturas escandinavas, germanas, sajonas, galas, ibéricas y latinas (en la nosotros tenemos la gran suerte de vivir). Y la otra Europa: la eslava: aquella que se ocultaba bajo el tenaz muro de acero y cuyo régimen hizo aguas por la mayor revolución histórica de finales del siglo pasado. La Perestroika. Esta división conceptual de Europa también ha afectado históricamente a la concepción del alpinismo, dando un inusual primer orden de importancia a las montañas alpinas en referencia a la gran cordillera caucásica, que también forma parte de Europa, — a pesar de ser fronteriza con Asia Menor –, y cuyas proporciones y alturas son considerablemente mayores a la cordillera alpina.

FOTO PAKO CRESTAS

Los defensores de los Alpes y el Mont Blanc como las principales y más altas montañas europeas se amparan en que son la cuna indiscutible del alpinismo, allá donde nació todo el movimiento social que ha desembocado en tan ramificada disciplina deportivo – espiritual. El gran alpinista francés François Damilano, en su libro del Mont-Blanc, no duda en plasmar las siguientes palabras: El Mont Blanc es una cima atípica y paradójica. Es emblemático. Es el punto culminante de Europa; pues según ciertos geógrafos el Cáucaso, dominado por el Elbrus (5.633 m), pertenece ya a Oriente Prójimo..  Seguramente los geógrafos a los que hace referencia deben ser franceses, que no soportan la idea de dejar de considerarse el ombligo de Europa.

FOTO PAKO CRESTAS

Sea como sea y dejando aparte consideraciones personales, la cuestión es que el Elbrus, como montaña y dentro de la consideración generalmente aceptada por comunidad alpinista internacional, ha desbancado al Mont Blanc como el techo Europeo desde hace bastante tiempo. De hecho los que sueñan con coronar las famosas “Seven summits” (*1) no tienen ninguna duda en considerar el Elbrus como techo europeo en perjuicio del Mont Blanc.

FOTO PAKO CRESTAS

El Cáucaso es una gran cordillera que se extiende de oeste a este desde las orillas del Mar Negro hasta las del Mar Caspio y constituye la frontera natural entre las inmensas extensiones rusas situadas al norte y todo el mar de culturas del Próximo Oriente, que se extiende al sur. Tiene un total de 1.500 km. De longitud y su anchura varia entre los 110 y los 180 kilómetros según su sección.

FOTO PAKO CRESTAS

Constituye una cordillera salvaje con grandes posibilidades para la práctica del alpinismo. El Elbrus resulta ser la cumbre más elevada, pero en realidad está un poco apartada del centro de la cordillera y sus formas son suaves y poco atractivas, en comparación con otras montañas cercanas de menor altura como el propio Ushba, el Shkhelda o el Dongusorun, todos ellos cercanos al rey.

FOTO PAKO CRESTAS

De hecho el Elbrus es un volcán extinguido con dos cumbres gemelas muy similares en formas y una tan solo 12 metros menor que la otra. La cumbre oriental tiene 5.621 metros de altura y la occidental 5.633. Desde lejos simula un gran pastel glaciar coronado con dos grandes bolas. Multitud de bocas glaciares se extienden hacia las faldas de la solitaria montaña y, sin parecerlo, estas líneas tan vagas, constituyen en si el principal peligro de esta gran mole: En caso de mal tiempo las referencias pueden ser nulas y todas las planicies glaciares de suaves formas se precipitan en caóticas lenguas glaciares repletas de agrietadas bocas de hielo.

                   *                 *                 *                 *

Como siempre la idea de visitar el Cáucaso y ascender al Elbrus se me presenta un tanto de improviso al realizar una visita de cortesía al amigo Carles Gel. Él habita en un pueblo del Pirineo Catalán llamado Ribes de Freser y, como tantas otras veces, aprovecho que paso por el lugar en tránsito hacia otras zonas pirenaicas para hacer un alto en el camino. Sin dudarlo me plantea que le acompañe a el y a su hermano, Nando Gel, en una rápida incursión a la lejana cordillera. Hay un cuarto componente, — Albert –, en danza que parece animado a venir. El programa es apretado: Tan solo 12 días. Deben ser suficientes para hacer cumbre puesto que la mayoría de los programas organizados por las agencias rusas tan solo contemplan poco menos de dos semanas. Tengo mis dudas de que el éxito o el fracaso de la corta expedición dependa de la existencia o no de buen tiempo durante el corto margen de días que tenemos para subir a la cumbre, pero lo cierto es que, con una aclimatación aceptable, el Elbrus es una cumbre que se sube tan solo en un largo día de caminada. Hasta la zona de refugio puedes llegar cómodamente en remontes mecánicos.

FOTO PAKO CRESTAS

Al final me animo a participar sin más divagaciones. Es la apuesta de este nuevo tipo de “expediciones-Express” que te ofrecen programas rápidos y perfectamente montados para que los montañeros de los ricos países occidentales puedan ascender a cumbres relativamente remotas con el mínimo tiempo posible, con el programa lo mejor organizado y con las mayores comodidades al alcance. Una tipología de viaje que poco me complace en el último aspecto pero que, gracias a los otros dos, me permiten tener un conocimiento, (fugaz pero real), de lugares tantas veces soñados durante mi vida de montañero. De hecho debe admitirse que el alpinismo a las diferentes cordilleras del planeta se está convirtiendo, cada vez más, en un sub-producto especializado del turismo en general y que, poco a poco, las expediciones a cumbres como el Elbrus, Kilimanjaro, Aconcagua, etc … se asemejen a las ofertas de viajes organizados para hordas de turistas a destinaciones típicas como Egipto, Túnez o Italia. Las últimas generaciones de montañeros de la sociedad del bienestar se están acostumbrando a que la misma organización de la agencia contratada se encargue de todos los detalles que puedan afectar a la buena marcha de la “aventura a la carta”, empezando por los problemas burocráticos y concluyendo con el montaje y desmontaje de campamentos o con la confección de las comida y las bebidas calientes. Mi participación es este viaje al Elbrus fue mi primera experiencia con este tipo de expediciones de “señoritos ricos” provinentes de las generosas tierras del viejo continente y puedo decir que, si bien es cierto que a la hora de afrontar la montaña nadie abrió un paso en la nieve profunda por nosotros, si que todas las otras comodidades a pedir de boca extendían de un sucio velo sobre mi imagen romántica y un tanto infantil de la montaña como un cosmos alejado de la civilización. En todos estos aspectos mi segunda experiencia en tierras exsoviéticas fue la antítesis de mi visita a Kirguizistán. Allá practique el alpinismo de aventura en su máxima expresión, en el Elbrus, a pesar de verme vestido con el mismo atuendo montañero y transitando sobre frías extensiones glaciares, nunca llegué a tener la sensación de estar en una especie de atracción turística o parque temático, formando parte de un grupo de buenos amigos que disfrutábamos de un buen humor constante. Ni en el único momento crítico de la expedición, cuando me quedé solo en medio de la tormenta a más de 5.000 metros de altura, dejé de tener esta sensación de “vacaciones a la carta”. A pesar de todo no quiero sacar una conclusión sumamente negativa de todo ello. Más bien al contrario. Es un hecho irremediable que la montaña cada vez se convierta en un aliciente más de nuestra sociedad ávida de experiencias “fascinantes – únicas y para aventureros” que se pueden comprar a base de machacar la tarjeta visa. Lo que si que me parece deplorable e indignante es que, antes o después de tan ajetreada experiencia, los participantes de las mismas quieran hacer creer a sus interlocutores de que participan en una gran gesta alpina o aventurera. Por favor, no confundamos los antropólogos que estudiaron las pirámides de Keops con los millares de turistas que visitan los monumentos obedientes a las indicaciones del guía de rigor, silbato en mano.   

FOTO PAKO CRESTAS

                   *                 *                 *                 *                 *

Los topolef son aviones de creación rusa utilizados por el citado país para los vuelos comerciales. Un viaje aéreo de Barcelona a Moscú en uno de esos aparatos es la mejor manera de empezar a descubrir el país de destino. Comparado con aviones comerciales de las compañías aéreas del oeste de Europa, estos aviones no dejan de ser verdaderas cafeteras voladoras. La situación se agudiza cuando tomamos un vuelo nacional interior, puesto que entonces los modelos suelen ser más simples, viejos y destartalados. De hecho no se ha construido ningún avión comercial el Rusia desde la Perestroika, lo cual quiere decir de los topolef de más reciente construcción tienen más de 15 años. Rusia, y los países de Este en general, son los especialistas en remendar y aprovechar las cosas, sean cuales sean, inclusive los aviones comerciales. Cuando estos los consideran demasiados destartalados aún encuentran una finalidad a los mismos: venderlos a los gobiernos africanos para sus líneas aéreas interiores.

FOTO PAKO CRESTAS

La fugaz visita a Moscú durante el viaje de ida nos lleva al corazón de la capital y a la visita obligada a la plaza Roja. El Kremlin, el mausoleo de Lenin … sorprende pensar que este espacio tan reducido y  a pesar de las medidas de seguridad del antiguo régimen comunista, pidiese aterrizar en esta plaza un piloto aficionado alemán a bordo de una simple avioneta. Nos hospedamos en el Hotel Rusia, que según nos han dicho es el más grande del mundo. Y tengo mis dudas … en los tiempos que corren los chinos no dejarían pasar por alto algo así. Sea como sea es tan grande que por la mañana nos perdemos a la hora de buscar nuestra zona de desayuno predeterminada, por lo que pasamos casi una hora caminando por pasillos hasta que conseguimos reorientarnos, salir al exterior y volver a entrar por la puerta principal. Al llegar a la misma nuestro guía ya nos está esperando y la hora del desayuno ha finalizado. Nos tendremos que conformar con llegar al aeropuerto y comprarnos unas pastas de sudoso embalado y sin fecha de caducidad visible.

FOTO PAKO CRESTAS

Pero el tiempo apremia. Transportamos nuestro rol de vida ajetreado a este mundo aún sumamente influenciado por los años de las grandes cadenas de producción obreras alimentadas por las ideas comunistas. Aquí la gente está acostumbrada a que se les diga que tienen que hacer y se encuentran un tanto desorientados ante la falta del estado protector que velaba por el bienestar de toda la sociedad. Nosotros queremos hacer más cosas de las que podemos y sufrimos la ansiedad producida por el irremediable vacío existencial que nuestro estrés nos provoca.

FOTO PAKO CRESTAS

Moscú ya no tiene nada que ver a lo que era antes de la Perestroika. – Comenta Carles – Cuando estuve aquí hace años todo era más gris y uniforme. No había carteles estridentes y luminosos que anunciasen la actividad de ningún establecimiento.

FOTO PAKO CRESTAS

Observando más allá de las ventanas de nuestro minibús contemplábamos emblemas tan dispares como Mac Donald’s, Burger King’s, Ikea, Kodak, Fuji. Es como si el centro de la capital fuese el principal frente de incursión de la sociedad de consumo que durante tantas décadas intentó mantener a raya los regímenes soviéticos. La sociedad actual, sobretodo la gente joven, se esmera en formar parte de esta manera de ser considerada como la más avanzada. Tan solo unos cuantos nostálgicos miran al cielo añorando los cada vez más lejanos tiempos en los que la entonces Unión Soviética era considerada una potencia mundial de primerísimo orden, la única capaz de hacer sombra a la organizada máquina de producir americana. A principios del nuevo milenio, y exceptuando el ambiente que pueda vivirse en el corazón de las principales ciudades situadas en la parte más occidental del inmenso país, Rusia divaga con un rumbo incierto entre el primer y el tercer mundo. El segundo mundo ya no existe. Murió con la disolución del régimen comunista.  

FOTO PAKO CRESTAS

Volamos de Moscú a Mineralnyje Vody y de aquí nos trasladan el mismo día al pueblo de Terskol situado al pie de la montaña del Elbrus y que debería considerarse el “Chamonix” del Cáucaso. Como en mi anterior visita a Kirguizistán, la mayoría de edificaciones son horriblemente antiestéticas y muestran una patente falta de conservación, y aquellas pocas que se conservan gracias a su finalidad turística, rezuman un aire caduco que deja entrever que mejores fueron los tiempos pasados en los que estos lugares se llenaban de turistas nacionales que venían de las diferentes republicas a disfrutar de las vacaciones pagadas y concedidas por el propio estado que todo lo controlaba, hasta del bienestar de sus súbditos. Los pueblos precedentes a Terskol y que pueblan el largo valle de Baksan, son sumamente deprimentes: Construcciones abandonadas a medio construir se mezclan con colmenas de edificios grises y verdosos, fabricados todos ellos con el mismo padrón, y que no han sido rehabilitados desde hace lucros. En un paisaje de montaña tan idílico que nada tiene a desdeñar de las mejores postales suizas, la ideología comunista no pudo permitir una armonía con el entorno que resultase bella y seductora, y prefirió construir colmenas de hormigón para almacenar a los desdichados habitantes en pisitos mal adaptados a los extremos rigores de los inviernos que se dan por estos lares. Casi todas las viviendas son idénticas, pobres y personales. Como los rostros de sus habitantes que, a pesar de todo, no dejan de sonreír y de no mostrarse recelosos con los foráneos. Los niños juegan entre los charcos y los columpios despintados y oxidados. Sus ropas, sin ser harapos, si que son extremadamente simple y está siendo largamente utilizada. Son la viva imagen de los últimos coletazos del segundo mundo que ya ha dejado de existir, por mucho que ellos aún no lo sepan.

FOTO PAKO CRESTAS

Nuestro guía acompañante, llamado Iván, es hijo de la fuerte estirpe de alpinistas rusos que han sobrevivido a la anulación de las subvenciones públicas del estado y que continúan, a un nivel altísimo, realizando actividades de primer orden en las montañas más importantes del mundo. De hecho el alpinismo soviético siempre ha tenido un nivel de actividad y de compromiso mucho más elevado del que se había podido considerar. De hecho la categoría de paredes alpinas abiertas en el Parir, el Tien-Shan y el Caucaso en las décadas del 1960 al 1990 reducirían los sacros santuarios del alpinismo clásico europeo (Paredes nortes de las Jorasses, Eiger y Cervino), a simples paredes de entrenamiento.  El carácter de Iván es fuerte y jovial. Irradia una energía constante.

FOTO PAKO CRESTAS

Ascendemos a una de las puntas del Cheguel, de poco más de 3.450 m de altura, para aclimatar mínimamente antes de ascender a la zona de refugios y para poder contemplar frente a frente la vertiente por la que discurre la vía clásica de ascensión al Elbrus. La ascensión la realizamos bajo los cánones del programa de “aventura-vacaciones”. Saliendo sin prisas tras un frondoso desayuno, tomando remontes mecánicos y caminando poco más de una hora en dulce paseo alpino por una arista casi desnuda de nieve y carente de dificultades, donde el material más utilizado será el fotográfico. No obstante el verdadero premio de la ascensión es la contemplación de cerca de las majestuosas paredes nortes del Dongusorun y el Nakra-Tau. Observándolas no puedo evitar de sentir cierto vacío ante la perspectiva de ascender el bonachón Elbrus. Mi inquietud alpina se rebela contra la opción de excursionista de altura por la que he optado en este viaje. Interrogo a Iván por las vías abiertas y por abrir, la mejor época, los descensos. Me prometo que si vuelvo otra vez será para acometer una cursa alpina y no para realizar un paseo de altura. Iván me responde que le encantaría acompañarme, pero no como guía, sino como compañero de cordada. Nuestra alegría nos embarga mutuamente. Las líneas ficticias de las vertientes salvajes y alpinas nos hacen soñar más allá de las procedencias y las lenguas de comunicación. 

FOTO PAKO CRESTAS

A pesar de los arrepentimientos súbitos y los sueños galopantes, no dejo que energías negativas influyan en mi estado de ánimo. El secreto es que no hay secreto. He venido con la idea clara de ascender el Elbrus en una especie de excursión y rodeado de buenos amigos y no pienso centrarme en nada más lejos de la presente realidad. Y además, ahora por ahora, por mi fácil que parezca nuestra meta, aún no podemos cantar Victorio puesto que aún falta coronar los 5.633 metros del techo europeo.

FOTO PAKO CRESTAS

Al día siguiente ascendemos por medios mecánicos al Refugio Barrels, a 3.800 metros. El tiempo ha cambiado y es desastroso. El Terskol llueve, en la montaña nieva. El telecabina sigue en la línea de toda instalación en el país: su estado de conservación es a todas luces deplorable. Las pilonas que sostienen los cables presentan unas grietas de considerable tamaño. Seguro que cualquier telecabina de los Alpes sería rápidamente clausurado hasta que no se remediaran las anomalías. Aquí, simplemente, no pasa nada. Ningún autóctono parece reparar en el detalle y hasta muestran su sorpresa ante el hecho de que nosotros demos importancia a tales minucias. Quizás si que tendría que arreglarse – responden — ¿Pero quien lo va ha hacer?.

FOTO PAKO CRESTAS

En esta sección del viaje Iván ha dejado de ser nuestro guía acompañante para ser reemplazado por Olef. Se trata de un hombre de unos sesenta años, grandullón y de aspecto bonachón. Su rostro, su mirada cenicienta y sus enormes dedos de trabajador le dan un aspecto de “oso-humano”. Tranquilo, fuerte y amable pero con un telón de fondo que esconde un carácter duro y curtido. En un principio me incomoda que una persona que perfectamente podría ser mi padre y que toda la vida ha estado dedicado a las montañas, se vea relegado a un simple cocinero y lavaplatos, pero al final la dinámica del propio grupo y mi comodidad burguesa se imponen, así como un sentido pronunciado del que Olef considera su deber laboral del cual se muestra sumamente agradecido. Gracias a que los señoritos ricos de occidente vienen a subir esta cumbre puedo ganar un jornal en su vejez, lo que, en los tiempos que corren por las regiones caucásicas, ya es todo un lujo. Olef es uno más de los numerosos rusos que tenía un trabajo que formaba parte de la inmensa dinámica burócrata y funcional del aparato de gobierno soviético: Era instructor de esquí, formaba parte del equipo de rescates de aludes de montaña y del equipo de prevención de los mismos, que los desencadenaban a base de cañonazos para evitar que afectasen por sorpresa a las diferentes vías de comunicación que podían resultar peligrosas tras grandes nevadas. Ahora todo este trabajo ha desaparecido. El gobierno ya no subvenciona las vacaciones escolares a los jóvenes para que vayan a practicar el esquí de pista, ni paga a nadie para realizar equipos de rescates ni para provocar avalanchas controladas. Los cañones estáticos, — en la actualidad inutilizados por la desidia y el tiempo –, se oxidan en diferentes atalayas panorámicas a las que se llega mediante pistas de tierra. Tampoco nadie se ha preocupado de sacar estos viejos dinosaurios de la artillería pesada, y ahora son una curiosidad más para el turista occidental.  

FOTO PAKO CRESTAS

En nuestro primer día en las alturas, y a pesar del mal tiempo reinante, decidimos adentrarnos en las extensiones glaciares de la parte media de la montaña, justo las situadas por encima del refugio Barrels, para llegar a los restos del antiguo refugio Prijut 11, a unos 4.200 metros de altura. Esta edificación resultaba ser un espacioso refugio de tres pisos. Ahora solo queda el esqueleto de la parte inferior. Se quemó por problemas en la cocina y hubo numerosos heridos, sobretodo usuarios que se rompieron brazos y piernas al saltar por las ventanas de los pisos superiores. Las ruinas siempre desprenden algo fantasmagórico entre la lánguida nevada. Al margen de ellas se encuentra un refugio en fase de construcción. Toda la estructura interior es de madera. Durante el regreso nos extraviamos ligeramente por lo que el Carles, HPS en mano, conduce la caravana hacia el lugar de retorno. Durante el periplo descubrimos la existencia de grietas en el glaciar. Lo que tenía que ser en un plácido paseo se reviste del peligro de las fauces de hielo que, al no contar con ellas, nos sorprenden sin cuerda para protegernos. Horas más tarde nos enteramos de que un montañero ruso también salió a dar una vuelta en medio de la niebla y la nevada y que no ya no regresó al refugio. Por la noche se le dio por desaparecido.

FOTO PAKO CRESTAS

Un día más tarde emprendemos el ataque a la cumbre principal. En realidad la ascensión de la ruta clásica del Elbrus carece de cualquier dificultad técnica pero, por el contrario, obliga a superar un considerable desnivel de más de 1.800 metros, desde los 3.800 del refugio Barrels hasta los 5.633 de la cumbre. La nieve recién caída de los días anteriores dificulta el ascenso. Somos la primera caravana de ascensionistas y la única que se aventura a las zonas más altas. Todos los que han salida detrás de nosotros se han dado media vuelta dado la ingrato esfuerzo de hundirse en el pasteloso manto blanco. Ya muy cerca del collado intermedio de las dos cumbres de los Elbrus, a casi 5.300 metros de altura. Nosotros también nos damos por vencidos. La cumbre esta muy cercana, pero el esfuerzo realizado, junto con una deficiente aclimatación y un manifiesto peligro de alud en el flanqueo final de acceso al collado nos hace desistir de nuestro intento. Cuando regresamos al refugio se ha organizado un grupo de rescate para buscar al desafortunado montañero que se perdió en la vigilia en medio de la tormenta. La verdad que no se esfuerzan mucho en la búsqueda, todos los miembros del grupo parecen más preocupados en reservar sus fuerzas para intentar el Elbrus al día siguiente. Me sorprende la poca importancia que se le otorga a la desaparición de una persona en medio del glaciar. Al día siguiente nadie habla ya de la suerte del desaparecido y todos lo dan por muerto. El equipo de rescate intenta sin éxito acometer cumbre. Nosotros descansamos para jugar nuestra última baza durante la siguiente jornada. Durante el día la atención en la zona de refugios se centra en un equipo de reparadores que han venido a inspeccionar la inmensa torreta eléctrica que alimenta de suministro de energía eléctrica el sector. Entre los diferentes huéspedes locales se crean apuesto en torno a la posible suerte de los operarios de la compañía. Más de uno da por hecho de que acabarán calcinados. El guarda, mientras tanto, apaña la rotura de la fijación de uno de sus esquís uniendo la bota a la tabla mediante cinta aislante. Sin duda Rusia es una caja de sorpresas. Simplemente es imposible aburrirse observando el comportamiento de su gente. Los “apaños” se entremezclan de manera natural con al ley del mínimo esfuerzo. Olef no nos permite amontonar los platos tras la comida. Así no se ensucian por debajo y solo tiene que limpiarlos por una cara.

FOTO PAKO CRESTAS

Una jornada más tarde el día se presenta frío, ventoso y con nubes que cubren buena parte del cielo. No obstante salimos sabiendo que esta es nuestra última oportunidad de hacer cumbre dentro del calendario ajustado de nuestra diminuta expedición. En la ventana de buen tiempo que ha durado dos días nadie ha hecho cumbre, todos parecían esperar a que la nieve se asentase. Hoy es el día que más gente parte hacia arriba. Aunque las caravanas de montañeros se desvanecen a medida que las cumbres se cubren de nubes y que el viento va tomando ráfagas huracanadas. La sensación térmica, dada las circunstancias, es muy baja. Albert se da media vuelta al llegar al refugio en construcción contiguo a las ruinas del Prijut 11, Carles desiste unos a unos 4.500 metros de altura. Su hermano Nando aún me acompaña hasta la zona conocida como las Pastuchov Rocks, a 4.700 metros de altura. Se trata de una surgencia de rocas con forma de “7” que representan el último islote mineral antes de sumergirse en las blancas e impolutas extensiones glaciares que forman los dos conos somitales de la montaña. En las Pastuchov Rocks nos reunimos los pocos montañeros que aún han plantado cara la mal tiempo creciente, por mucho que las nubes cada vez están más enganchadas a la cumbre y el viento gana violencia. A partir de este punto todos dan por abortado el intento, incluido Nando. Yo me siento fuerte y rápido. Creo poder ser más rápido que la inminente tormenta. Nando me aconseja que desista sin éxito. Mi plan de acción es el siguiente: Continuaré subiendo mientras tenga cierta visibilidad hacia abajo y daré buena cuenta del altímetro para inflingir el máximo de velocidad a mi ascensión.

FOTO PAKO CRESTAS

Es así como continuo solo hacia la cumbre secundaria. Para evitar el largo flanqueo y la zona de avalanchas. A cada 100 metros ganados de desnivel hago una pequeña pausa para tomar aliento. A los 5.100 fotografío mi muñeca mostrando la altura del altímetro y tomando como contra fondo la impenetrable niebla azotada por el vendaval. A dicha altura la cámara de retratar se me estropea y caigo en la cuenta de que mi plan de tener un mínimo de visibilidad se ha visto definitivamente anulado. No se ve nada. Empieza a nevar intensamente. En su frenética danza horizontal se acumulan los trozos de nieve arrancados a la montaña y transportados por el viento, con los copos que se desprenden de las nubes.  Justo el día antes de este segundo intento fallido leí la que quizás sea la obra más emblemática del popular escrito Paolo Coelho: El Alquimista. En ella habla de los signos de la vida y en la necesidad de sabernos interpretar y hacerlos servir como guía. La cámara rota, la falta de visibilidad, el frío, la nieve, la soledad … si, son un cúmulo de signos más que evidente. Tan evidente como que ninguna de las dos cumbres del Elbrus formará parte de mi colección de cimas tras este corto viaje.

FOTO PAKO CRESTAS

Durante el descenso maldigo la mezcla de atrevimiento e insensatez que me ha transportado a estar solo en medio de la tormenta en las repetidas extensiones glaciares de la montaña del Elbrus. El vendaval y la nevada han hecho desaparecer todas las posibles huellas del camino de descenso que me llevan a la zona de refugios. La visibilidad se reduce a poco más de cincuenta metros. No obstante confío ciegamente en mi sentido de la orientación. “mi GPS natural” que yo le llamo. Nunca uno debe ponerse nervioso ni preocuparse hasta que tenga motivos para estarlo, o lo que se traduciría en: no des por extraviado el camino hasta que tengas la seguridad de que realmente hace rato que lo perdiste. Sin querer pienso en la suerte del pobre ruso que salió a pasear para no ser visto nunca más. Bajo velozmente con la esperanza de no encontrarme grietas en el camino. Si veo alguna estaré preocupado por un doble motivo: Por estar transitando una zona peligrosa y porque definitivamente quedar decir que me he extraviado. Alegremente mis miedos se diluyen cuando veo aparecer entre los jirones el esqueleto del antiguo refugio intermedio. A partir de aquí el descenso está marcado. El reencuentro con Carles, Nando y Albert tiene un doble gusto, dulce y amargo a la vez. Dulce porque empezaban a preocuparse al ver que las nubes y la nevada se habían adueñado de toda la montaña y que yo aun no regresaba. Amargo porque todos marchábamos a casa sin la ansiada cumbre. De hecho esta es mi primera experiencia en que realizaba un viaje para volver con las manos vacías en lo que a éxito de ascensiones se refiere. Por la tarde tomamos el teleférico y bajamos a Terskol. Continúa nevando toda la noche, hasta en la misma población situada a 2.130 metros de altura. Es mediado de junio. Nos preguntamos a cuento habrá bajado la temperatura a los 5.000 metros teniendo en cuenta que a los pies de la montaña rondaban los cero grados.

FOTO PAKO CRESTAS

Dentro del estudiado programa de nuestro viaje organizado, aún tenemos un par de jornadas para deleitarnos de bonitas excursiones por los valles cercanos a Terskol. El tiempo, como no, es excelente. No podemos evitar cierto remordimiento por no haber sido más pacientes en nuestra espera en altura. Visitamos los valles de Irikchat y de Adylsu. Deleitándonos del majestuoso panorama de la pared norte del Pico Shkhelba. En el valle encontramos varios puestos de vigilancia militar. A petición de Olef y a cambio de una propina, los soldados nos dejan sus fusiles para que nos retratemos con ellos. ¡El ejercito ruso ya no tiene nada que ver con el de los tiempos de la KGB! Pensamos entre nosotros. Y eso que, en teoría, los jóvenes reclutas deberían estar en pie de alerta ante la relativa cercanía de la republica Chechenia, que ocupa toda la parte oriental del Cáucaso. Seguramente los propios militares deben ver a los ricos occidentales como pintorescos e inofensivos individuos de ropas coloreadas que traen divisas al país y que, quizás de manera directa o indirecta, podrán contribuir a un futuro más esperanzador para todos los lugareños que ven en el turismo la posible fuente de riqueza que los anteriores regimenes políticos se esforzaron en eclipsar, al considerar que una actividad tan ociosa corrompería el espíritu de una masa social obrera, a la vez que podría representar la apertura hacia los flujo de visitantes extranjeros no deseados, puesto que, al fin y al cabo, el turista no deja de ser un observador externo más de una realidad local concreta.

FOTO PAKO CRESTAS

Justo antes de nuestra marcha Olef nos invita a su vivienda. Vive en un pequeño apartamento situado bajo el techo de una casa de unos 7 metros de largo por dos metros de ancho. En este espacio tan reducido tiene todo lo imprescindible: Un fogón que hace servir de cocina, cuatro utensilios para comer, un par de estanterías con libros, fotos y el material de montaña y una cama para dormir. Los lavabos son comunes con los restantes usuarios de los otros mini-apartamentos que configuran el piso superior de la casa. En la parte baja se localiza la antigua oficina que utilizaban para centralizar el control del peligro de aludes en la zona. En la actualidad la oficina sigue en precario funcionamiento gracias al esfuerzo altruista de los pocos miembros que aún quedan de lo que fue el cuerpo profesional de prevención de riesgos invernales en la zona. Olef nos deleita con su colección de diapositivas en las que se pueden ver unas montañas llenas de hoteles e instalaciones de esquí destinadas a un turismo exclusivamente formado por habitantes de los antiguos países del bloque comunista. Era la época en que la unión soviética y las naciones satélites del este de Europa (de Polonia a Bulgaria) formaban un bloque que pretendía dividir en dos las sociedades del planeta: La capitalista y la comunista. De aquella época gloriosa de Olef como un funcionario más del gran estado soviético, nos mostró fotos aéreas del propio Elbrus, tomadas durante vuelos de reconocimiento. Luego pasó a las fotos de acción: Cañonazos, aludes, equipos de rescate. La selección finalizaba con todo un deprimente espectáculo de victimas de los aludes: montañeros y esquiadores. Cuerpos medio enterrados, completamente aplastados o hechos un ovillo por la presión de la nieve. Cara semi descompuestas de victimas que no fueron halladas hasta que se inició el deshielo. Tal vez como resultado de la expresión de nuestras caras Olef prefiere no enseñarnos las cinco últimas imágenes. Son muy feas – nos advierte en su básico inglés.

FOTO PAKO CRESTAS

Nos quedamos tristemente prendados de la sencillez de la existencia de Olef y ante la perspectiva de una vida espartana y solitaria como la suya. Aquel joven y forzudo monitor de esquí y miembro de un equipo de prevención de aludes, se vio, — como tanta otra gente del país –, despojado de su trabajo de toda la vida a consecuencia de la caída fulminante de un sistema político que casi tenía un siglo de historia y que había regido imperturbable el país más grande del mundo. Desalentado por la nueva e inesperada realidad, recurrió – también como tantos otros compatriotas – al vodka para ahuyentar sus problemas. Los problemas más que ahuyentarse se incrementaron y lo que si que se desvaneció ante sus narices fue la unidad familiar que resultaba ser su segundo pilar vital. Ahora, con la sesentona ya cumplida, daría gracias a algún ser superior (si es que pudiese creer en él), por poder pagar el bajo alquiler de su diminuto apartamento y por poder trabajar para los señoritos ricos que se les antoja gastarse en un viaje de 12 días lo que él, con toda seguridad, no podrá volver a ganar en su restante vida. El bonachón de Olef no se queja, se siente afortunado. En el fondo el vive al lado de la montaña de su vida. No ha sido alcanzado por ningún alud. Se ha salvado de las fauces del desempleo y ya no bebe. Recuerda al “Pobre Martín” de la poesía de G. Brassens.

FOTO PAKO CRESTAS

Con una azadilla al hombro

y en la boca un dulce cantar

y mucho valor en el alma

se iba al campo a desuñar.

Pobre Martín, pobre miseria

cava la tierra sin descansar.

Pa ganar el pan de su vida

desde el alba la anochecer,

seguía cavando la tierra

en todo tiempo y por doquier.

Pobre Martín, pobre miseria

cava la tierra sin descansar.

Sin poner buena o mala cara,

sin tener celos ni rencor,

labraba los campos ajenos

cavando siempre con ardor.

Pobre Martín, pobre miseria

cava la tierra sin descansar.

Y cuando le avisó la muerte,

que por fin llegaba el final,

abriéndose su propia rumba

ganó su último jornal.

Pobre Martín, pobre miseria

cava la tierra sin descansar.

Abriéndose la propia tumba,

ganó su último jornal,

y se tumbó sin decir nada

él no quería molestar.

Pobre Martín, pobre miseria

cava la tierra sin descansar.

(*1): Las cumbres más altas de cada uno de los continentes: Europa, Asia, África, Norte América, Sudamérica, Oceanía y la Antártica.

1 comentario

Archivado bajo 5 MILES, EUROPA

MONTE ELBRUS – 5.642 METROS EL TECHO DE EUROPA POR SUS 4 VERTIENTES

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

Elbrus (1)

El Monte Elbrus, techo de Europa, se sitúa en la amplísima y grandiosa cordillera del Cáucaso y es, cada vez más, un destino codiciado por muchos alpinistas, al ser una dicha cumbre una de las famosas “seven summits”.

Elbrus (2)

La via normal, la más frecuentada, transcurre por su vertiente sur. El acceso en teleférico hasta la proximidades del refugio Barrets, el segundo refugio de Prijut 11, la relativa facilidad para llegar al collado y la cumbre principal, el posible auxilio de oruga y la ausencia total de dificultades técnicas, hace que se haya convertido en la “ruta-romería” del techo de Europa.

Elbrus (3)

La vertiente norte, más salvaje y solitaria, va cayendo poco a poco en manos también de la masificación y cada vez está más asilvestrada. Pero allá tendremos que subir a pie desde la parte baja de la montaña y el campamento uno aún continua siendo un lugar austero, a pesar de que ya cuenta con comedores, letrinas y multitud de pequeñas cabañas donde pernoctar. La ruta también carece de dificultades, si bien resulta más larga y el largo flanqueo hacia el collado frena a más de uno y a más de dos, que optan por realizar la cumbre este, más fácil y cercana, ya que requiere unas 2 o 3 horas menos de esfuerzo a gran altura.

Elbrus (6)

En tercer lugar estaría la vertiente este con el Valle de Irik. La subida más bonita y espectacular a la montaña, también carente de dificultades, pero con un larguísimo valle donde encontramos todas las tonalidades del verde y unos extenso glaciares que nos recordarán que no estamos en los Alpes, si no en unas montañas de mayor envergadura. No obstante la vertiente este dista mucho de ser frecuentada como las dos rutas normales, por una simple y llana razón: cuando escalas la montaña por esta vertiente vas a parar directamente a la cumbre este, la más baja, la que “no cuenta”, lo que le quita interés al “montañero” coleccionista y consumidor de trofeos.

Elbrus (40)

Por último está la vertiente salvaje y solitaria por antonomasia, el lado alpino de la montaña, aquel que ya requiere técnicas de escalada con la posibilidad de variantes interesantes y algunas de gran envergadura, como sería la oscura y peligrosa pared de Kyukyurilyu. Se trata de la vertiente oeste, reservada para auténticos alpinistas y donde la autosuficiencia se impone ya que no existe ninguna infraestructura. Solo montaña, ríos, valles, rocas y nieve, como antaño eran las otras vertientes ya domesticadas de esta gigantesca montaña.

Elbrus (8)

Personalmente visité la montaña por primera vez hará ya unos cuantos años, en el 2003 si los cálculos no me fallan. Fuimos un grupo de amigos por la vertiente sur, con la temporada aún prematura. Era principios de junio y como acostumbra a pasar en estas grandes montañas, el tiempo aún no se había estabilizado del todo. Llegamos y llovía en Terskol, la pequeña población turística que sería el equivalente al “Chamonix” del Mont Blanc o al Benasque del Pirineo. Ambiente gris y frio. La nieve podía olerse poco por encima nuestro, tras las compactas nubes bajas. Más tarde hasta nevó a poco más de 2.000 metros, en la propia población de Terskol. En la montaña el frio aún era pronunciado y las nevadas copiosas. A pesar de ello aún realizamos un decidido intento en el único día de bonanza que disfrutamos, una ventana de buen tiempo en medio de los último coletazos de la primavera; jornada en la cual nos quedamos a tocar del collado situado entre los dos Elbrus, abriendo una trinchera con nieve profunda que nos cubría por encima de las rodillas. El cansancio, la falta de aclimatación apropiada y el peligro de deslizamiento del manto nival, nos hizo dar media vuelta muy a nuestro despecho, ya que veíamos la cumbre al alcance de la mano.

Elbrus (41)

Dos días más tarde y sin una previsión demasiado aragüeña hicimos un segundo intento. El calendario corría en contra nuestra. Nuestros días para hacer cumbre finalizaban y ya no quedaban muchas más alternativas. Es el problema de hacer viajes con los días justos… que acabas jugándotelo a una o dos cartas… no hay más. El segundo intento ya nació con malos augurios. Fuerte viento por debajo de los 4.000 metros, nieblas enganchadas en las cumbres, nubes ovaladas al estilo “ovni” sobre un amenazante horizonte, etc…. Poco a poco los montañeros que, como nosotros, optaron por probar suerte, iban retirándose a medida que ganábamos altura y en las piedras de Pastukhov me quedé más solo que la una. A pesar de ello me encontraba fuerte y decido a realizar la cumbre, si bien ya opté por la este, la más baja y cercana. Poco más tarde, a los 5.100 metros de altura, en medio de una niebla intensa y fuerte viento, me di la vuelta por miedo a la falta total de visibilidad. Por aquel entonces aún no sabía que era un GPS y la posibilidad de perder la buena dirección de bajada era elevada. No obstante, y aún no sé cómo, bajé solo y sin referencias en medio de una buena nevada y ventisca y por arte de magia aparecieron las cabañas de Barrets por debajo de la línea de nubes, ya a unos 4.000 metros de altura, un millar de metros de desnivel por debajo del punto donde “prudentemente” decidí dar media vuelta.

Elbrus (9)

Aquí acabó mi efímera historia inconclusa con el techo de Europa, hasta que años más tarde, ya en pleno que hacer profesional en pro y para el monte, decidí montar una expedición abierta a la vertiente norte. Poco a poco el grupo se fue llenando hasta llegar a ser ni más ni menos que 14 componentes. Realizamos salidas previas por el Pirineo, con la intención de romper el hielo, conocernos e intentar, — en la medida de lo posible –, que surgiese la amistad y una sana relación entre todos. El escoger la vertiente norte tenía dos motivaciones  fundamentales: huir de la posible masificación de la vertiente sur en pleno agosto y poder conocer la otra vertiente.

Elbrus (42)

La cara norte de la montaña ya no es tan solitaria como antaño. Poco a poco se ha hecho más frecuentada, seguramente porque cada vez hay más personas que, como nuestro grupo, prefiere huir de la romería en que se está convirtiendo la sur. La norte no tiene pueblos a sus pies. No tiene teleférico ni telesillas, te obliga a subir íntegramente la montaña a pie; pero hoy en día ya cuenta con un cómodo campo base (con lugares donde comer, servicio de comedor, bar, wifi, etc…) y un rustico pero confortable Campo 1 a casi 3.750 metros de altura. A partir del campo 1 empieza el glaciar y desde este punto la ascensión, siempre fácil y casi sin peligros objetivos (pocas grietas y normalmente cerradas) te lleva a la cumbre de Europa por una línea más larga que la vertiente sur y que nos requerirá una mayor resistencia. La aclimatación se hace subiendo y bajando a las denominadas las Rocas de Lentz, situadas entre los 4.700 metros y los 5.100. Esta segunda micro – expedición la realizamos con el servicio de guía local, requisito indispensable para organizar actividades como agencia en el extranjero. Iván, uno de los principales propietarios de Cetneva, es un viejo amigo, nos conocimos ya en el anterior viaje al Elbrus y luego hemos coincidido en alguna ocasión más. Él es un gran guía, conocedor de la montaña a la cual ha subido más de 200 veces. Gracias a él la gran mayoría del equipo de cumbre llegamos a la cima este, la más bajita, en un día de tiempo bastante nefasto. Viento, temperaturas gélidas, niebla, etc… más o menos como en mi anterior tentativa, con la gran diferencia que esta vez no iba solo y que nuestros pasos estaban guiados por alguien que reconoce sin problemas todos los rincones de la ruta, sea cual sea el tiempo. Así pues, y muy a pesar de no haber alcanzado la cumbre principal, el grupo quedó contento, ya que la lucha fue dura, la montaña no lo puso nada fácil y la sensación fue de darlo todo por conseguir la codiciada cumbre. No en balde, ¡¡¡¡ no todos los días se está luchando contra las inclemencias a más de 5.500 metros de altura!!!

Elbrus (10)

Tras la ascensión a la vertiente norte me quedé con un buen amigo vasco, Iker Bueno y con Iván Moshnikov, para hacer como amigos, como cordada de tres, la travesía oeste – este de la montaña, en estilo alpino y escalando un itinerario que hasta para Iván resultaba novedoso.  Empezaba la montaña a nuestro estilo. Se acababan las comodidades de los campamentos, el auxilio de más gente… íbamos a realizar una larga travesía con todo a cuesta, con tramos difíciles y en total autonomía.

Elbrus (11)

El valle oeste es el más salvaje, se llega por una larga carretera y una serie de pueblos donde el turismo aún no ha hecho el más mínimo acto de presencia. Luego se llega por una larga pista solo apta para buenos 4*4 hasta el lugar donde se instala en Campo Base, Djilisu, a 2.500 metros de altura. Aquí empieza la ascensión a pie, la cumbre está más de 3.000 metros de desnivel por encima de nosotros. El primer día de ascensión fue pesado y torturador por el elevado peso de la mochila, que poco a poco fue menguando los siguientes días al consumir las provisiones de comida.

Elbrus (36)

Día tranquilo, de un tiempo apacible que nos regala buenos momentos de contemplación. Campo en lo alto de la morrera, a casi unos 3.700 metros, al pie mismo de las palas heladas que haremos servir para escalar la denominada “Plancha” por una variante difícil que nos llevará al Plateau.  El segundo día la escalada me resultó dura por tres motivos: el aún excesivo peso de la mochila, que el hielo estaba durísimo y difícil de gramponear y que las dos bestias pardas que me acompañan no dieron tregua y nos cascamos los 400 metros de via al ensamble y en poco tiempo. Llegué rendido a la cumbre de la plancha, con una sed hiriente y un hormigoneo en los pies que presagiaba lo peor.  Tras la escalada matinal la ascensión al plateau ya fue más pausada y tranquila. El tiempo continuaba excelente y la tarde que nos pasamos en el campamento de altura, a unos 4.400 metros, fue todo un regalo a los sentidos.

Elbrus (12)

Una de esas tardes y lugares que recuerdas toda la vida. Son estos momentos los que te hacen sentirte afortunado de haber escogido el alpinismo como modus vivendis. Allá donde alcanza la vista todo son glaciares e infinitos mares de cumbres y más cumbres. Una gran extensión del Cáucaso al alcance de pocos. Al día siguiente aún debemos superar más de 1.200 metros de desnivel bien cargados, primero por unas suaves y monótonas palas y luego por una bonita arista, carente de dificultad pero estética y agradable. La conclusión de la misma, por fin, la cumbre principal, el Elbrus oeste, de 5.642 metros de altura. El techo de Europa que parecía quererse resistir, hasta que a la cuarta… fue la vencida. Disfrutamos de buenos momentos y de llegar en buena forma y bien aclimatados a la cumbre, muy a pesar de que transportamos pesadas mochilas. Traspasamos el collado y subimos la cumbre secundaria. Hoy no hay ventisca ni hace frio, la visibilidad es perfecta. Vemos el cráter, el banquito con vistas de la cumbre, la escultura metálica piramidal que indica el punto más alto, etc…

Elbrus (13)

Iniciamos el descenso hacia el este, la última de las tres vertientes de la montaña que aún no conozco. El hormigueo en los dedos de los pies del día anterior tras la escalada, ya se convierte en un dolor punzante que noto sobre todo al perder altura. Las uñas están rojas de sangre y los dedos hinchados. Mala señal. La vista es pero extraordinaria, inmensa, allá donde alcanza la vista se extienden enormes glaciares. Acampamos en una dorsal de pedrera por debajo de uno de los cráteres de la montaña, el que le da forma característica a la vertiente este de la montaña. Otro campamento que resulta ser un regalo a los sentidos. Un lugar único y salvaje, altivo, de aquellos que te hacen sentir de nuevo alpinista de altas cumbres. A pesar del cansancio y el dolor de los pies, me siento dichoso hasta la médula y me pregunto por qué el tiempo y los años han pasado tan rápido. ¡¡ Notaba tanto a faltar una ascensión así!!

Elbrus (14)

El último día fue largo, para mi penoso por el estado de mis pies, pero a la vez bello, duro y fascinante. El valle que se extiende hasta el pueblo del Elbrus es larguísimo, enorme y nos recuerda que bajamos de nuevo más de 3.000 metros de desnivel de la cumbre al pueblo homónimo. Bajamos por el glaciar de Irik Ice y luego seguimos el verde valle de Irik hasta el pueblo gris y de trazos soviéticos de Elbrus. Allá se acaba esta bonita e interesante travesía. Ahora queda la parte buena: celebrarlo, disfrutar de los recuerdos, comer, beber y … poco más tarde, tras el paso de las semanas, ponerse delante del ordenador y escribir, escribir y soñar, soñar y escribir … porque una bonita y trabajada ascensión es el mejor preludio para futuros proyectos.

Elbrus (15)

FICHAS TÉCNICAS

ELBRUS POR LA CARA SUR

La más popular, fácil y frecuentada.

Iniciamos la ascensión en el pueblo de Terskol desde donde subiremos con teleférico y telesilla (si optamos por no subir en el segundo deberemos caminar poco más de 30 minutos) hasta los Barrets, un conjunto de refugios con forma de barriles redondos tumbados, donde hay una muy buena infraestructura de campamento. Poco más arriba, a los 4.150 metros hay el refugio de Prijut 11, donde podemos hacer una segunda noche de aclimatación aunque hay que hacer reserva con antelación, puesto que a pesar de ser un refugio de grandes dimensiones, acostumbra a estar lleno.

Elbrus (16)

Desde los campamentos o el refugio se acostumbra a subir a las rocas de Pastukhov situadas a 4.750 metros donde se acostumbra a hacer una punta de aclimatación y volver a bajar. Desde las rocas se inicia un flanqueo en diagonal bajo la cumbre este en busca del collado. Camino muy bien trazado por la gran cantidad de gente que asciende por él cada verano. En el collado encontramos un pequeño refugio de emergencia de color naranja, apto para 4 plazas y bastante lleno de basura. Solo útil en caso de extrema necesidad. Desde el collado sube un marcado camino en zigzag por el fácil lomo hasta alcanzar la cumbre principal. Todo el rato encontramos balizas laterales en el camino, muy útiles en caso de niebla.

Elbrus (19)

Contar una semana para la ascensión si es necesario aclimatar en la montaña.

ELBRUS POR LA CARA NORTE

La ascensión se realiza por la ruta abierta el 10 de Julio del 1829 por el kabardino Kilar Khashirov, quien participó como guía local en la expedición, parecidos a los paisajes de la Luna, se asciende a finales de la morena en la zona de glaciares – 3730m – donde se encuentra el Campo 1.

Elbrus (17)

Continuaremos el proceso de aclimatación ascendiendo por la pendiente hielo-nieve (peligro de grietas) a las Rocas de Lentz (4750-5100m). Después de las Rocas de Lentz la ascensión se realiza por la cuesta nieve-roca (peligro de grietas) a la Cumbre de Este o a la Cumbre del Oeste del Elbrus. Esta última alternativa implica un largo flanqueo ascendiente desde la parte baja de las Rocas de Lentz hasta el collado y de aquí a la cumbre principal por el lomo este. El esfuerzo para alcanzar la cumbre principal aumenta de manera considerable respecto al este, ya que implica de dos a tres horas más de esfuerzo.

Elbrus (20)

Contar una semana para la ascensión si es necesario aclimatar en la montaña.

ELBRUS POR LA CARA OESTE

Es puro alpinismo, sin teleféricos, orugas, hoteles y refugios. Poca gente asciende al Elbrus de esta manera!

Elbrus (21)

La ruta se empieza en el valle Hkurzuk. El traslado se realiza en la camioneta 4*4 desde la ciudad de  Pyatigorsk hasta CB Djili-Su a los 2500 m (lleve el mismo nombre “Dhjili-Su” que por la Cara Norte, pero es otro lugar). Durante la ascensión habrá que montar 3 Campos – a los 3500, 4200 y 4600 m. La parte más difícil se encuentra cerca de la Roca Utug (se traduce como “La Plancha”), donde es necesario realizar 3 largos de nieve de hasta 55º.

Elbrus (22)

Nosotros escalamos la plancha de manera frontal por la pared de la izquierda, entre el marcado espolón y los amenazante seracs, realizando una bonita línea de 400 metros de desnivel a 55º-60º con tramos de 65º.

Elbrus (23)

Tras la plancha se realiza el último campamento y de aquí a la cumbre se asciende por lomas y por una bonita arista, estética, con grandes vistas y carente de dificultad. A partir del momento en que nos adentramos en zonas glaciares, la ascensión discurre 100% por nieve y hielo.

Elbrus (26)

Es aconsejable ir ya aclimatado a la montaña para evitar la aclimatación en esta vertiente y los penosos sube y baja, que aquí también resultan técnicos y pueden ser peligrosos.

ELBRUS POR LA CARA ESTE

Quizás la ascensión más bonita de la montaña, con el hándicap de que accede directamente a la cumbre este.

Elbrus (30)

La aproximación se realiza por el Valle que nace al N.O. del pueblo de Elbrus. Es el denominado valle de Irik. Poco después de iniciar la ascensión encontramos unas curiosas formaciones de piedra y tierra en forma de agujas de barro, que reciben el nombre de Tegeneklibashi Towers. Más arriba encontramos un sistema de cabañas de pastores conocidas como las Summer House. Aún será necesario ganar más desnivel por el valle de la derecha e instalar el campo 1 en una magnifica zona de prados horizontales donde hay surgencia de agua.

Elbrus (31)

Seguiremos por el valle que poco a poco da paso a terreno pedregoso, hasta que por chancales llegamos a una especie de collado donde instalaremos el campamento 2. También hay la opción de seguir el dorsal de tierra hasta el extremo del glaciar donde también hay lugares acondicionados para instalar el campamento.

Elbrus (32)

El tercer día cruzamos el llano glaciar Irik Ice-Sheet en dirección norte hasta situarnos debajo de una característica dorsal de piedra y tierra que forma una arista que asciende directo hasta el pie del marcado cráter de la vertiente. En el extremo superior de la arista, antes de iniciar un nuevo tramo de nieve, montaremos el campo 3.

Elbrus (33)

De aquí ya subimos por pendientes de moderada inclinación (40º – 45º) por el labio derecho del cráter situado en plena vertiente y alcanzar así la cumbre este. Caso que quisiésemos hacer la cumbre principal debemos bajar al collado y seguir hacia el este hasta el techo de Europa. Calcular de 2-3 horas para ir el equivalente para volver.

Elbrus (34)

Esta es la vertiente que tiene la aclimatación más progresiva. No obstante, si venimos a la montaña sin aclimatación previa, es aconsejable contar con noches extras en alguno de los campamentos.

Elbrus (35)

COMO IR… CONSEJOS PRÁCTICOS

Para ascender al Elbrus lo mejor es contar con el auxilio de las empresas locales que nos facilitan la infraestructura y son las que controlan las reservas y gestionan los servicios de los campamentos. Además es necesaria una carta de invitación y tramitar el visado con antelación para entrar en Rusia.

Elbrus (38)

El autor del artículo, como gestor de una agencia de viajes especializada en este tipo de viajes y expediciones de aventuras, os puede asesorar personalmente. Podéis conseguir el contacto entrando en cualquiera de sus webs  al mail pakocrestas@gmail.com

Elbrus (39)

1 comentario

Archivado bajo 5 MILES, ESCALADA NIEVE - HIELO - MIXTO, EUROPA, VOLCANES