Archivo de la etiqueta: Aconcagua-Andes Mendoza

RESEÑA DE LA VIA NORMAL DEL ACONCAGUA, 6.962 m, DESDE PLAZA MULAS

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

Sin duda se trata de camino marcado que llega a mayor altura del planeta Tierra, ya que en Asia todas las cumbres de similar altura están cubiertas de nieve. La vía normal del Aconcagua es toda ella un sendero marcado y evidente. Muy a pesar de ello no hay que confiarse puesto que con el famoso “viento blanco” hasta esta senda evidente puede resultar una trampa mortal. Hay que tener en cuenta otros factores y no subestimar la facilidad técnica. Frio, viento, mal de altura, falta de oxigeno. Solo es recomendable acometer esta subida con una aclimatación óptima y una previsión garantizada de buen tiempo.

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 0,0 – Plaza Mulas. 4.380 m. La senda se inicia al fondo del poblado campamento y asciende en breve ya de manera constante dibujando unos grandes ziga zagas en dirección este.

Km. 0,8 – El Semáforo. 4.581 m. Plataforma de roca que es un buen punto panorámico del campamento base de Plaza Mulas que ya queda 200 metros de desnivel por debajo de nosotros. Empieza aquí el Gran Acarreo. Un interminable pedregal con camino bien marcado que describe enormes curvas.

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 1,4 – Rocas Conway. Curiosos gendarme de piedras situadas en medio de la pendiente del Gran Acarreo que permite realizar un descanso resguardados del viento.

Km. 2,6 – Campamento Canadá. 5.057 m. Pequeña plataforma en medio del Acarreo que queda a la derecha de la senda. Campamento opcional muy aconsejable para mejorar aclimatación y completamente prescindible si estamos bien aclimatados.

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 4,2 – Cambio de pendiente. Última subida antes de llegar al Collado de Nido de Cóndores. El Cerro Manso es bien visible a nuestra izquierda. De hecho de cambio de pendiente surge una senda que sube directamente a esta pequeña cumbre satélite del Aconcagua. En el cambio de pendiente hay 2 alternativas. O subir directamente o realizar una gran ziga zaga que aumenta el recorrido pero suaviza el ritmo de subida. Dependerá de nuestra aclimatación y como nos sentamos a nivel de fuerzas para optar por una opción (más rápida y exigente) o la otra (más larga y cómoda).

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 5,0 – Nido de Cóndores. 5.595 m. Campamento 1 (si no hemos dormido previamente en Canadá), o campamento 2 si hemos optado por la pausa en Canadá. Anchísimo collado con multitud de aplazamientos para acampar. Es muy aconsejable llegar aquí bien aclimatados, hasta el punto de poder pasar noches relativamente apacibles, antes de continuar ganando altura. Tras Nido el camino vuelve a describir grandes “Z” y encontramos curiosas formaciones rocosas.

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 6,6 – Berlín. Zona de refugios hoy en día en desuso. Estado ruinoso y con bastante basura. 5.926 m. El camino, evidente y marcado, realiza un flanqueo en suave pendiente hacia la izquierda. Justo antes de llegar a la arista hay un pequeña trepada. Cable y alguna clavija de auxilio.

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 6,9 – Cólera. Campamento 2 o 3, según si hemos hecho escala en Canadá. Explanada en la arista. Varios emplazamientos para acampar, no todos resguardados del viento. En general no hay buena protección. 5.985 m. El camino sube ahora en dirección sur dibujando grandes curvas. Pendiente moderada.

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 7,7 – Portezuelo de los Vientos. 6.193 m. Especie de collada al final de un sector acanalado. Casi siempre hace viento en este lugar, sobre todo porque acostumbra a ser el lugar en que el despuntar del nuevo día sorprende a la mayoría de los ascensionistas que han emprendido el último día de ascensión con la noche cerrada. Empieza aquí un largo flanqueo ascendiente, a ratos horizontal, en busca de la Canaleta. Camino evidente y muy bien marcado. En este flanqueo antaño existía el ventisquero Schindler, hoy en día completamente extinto.

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 9,2 – 6.661 m. La Gran Cueva. Inicio de la Canaleta. Lugar en que la mayoría de gente se toma un respiro antes de emprender la empinada canaleta, si bien, personalmente, encuentro un lugar de reposo peligroso, teniendo en cuenta la gran cantidad de bloques de dudosa consistencia que coronan la parte alta de esta inmensa bóveda. Iniciamos aquí la fatigosa Canaleta, a pesar que con el tiempo hay un trazo bastante marcado en el margen derecho que permite una ascensión relativamente cómoda teniendo en cuenta lo inestable del piso.

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 9,6 – 6.844 m. Filo de Guanaco. Ya estamos en la parte alta de la montaña. Espectaculares vistas sobre la cumbre sur a la cual damos la espalda. No subimos por la arista estricta, si no que el camino discurre unos cuantos metros por debajo al margen izquierdo de la arista estricta. Una última trepada fácil es la antesala definitiva a la cumbre (I+)

FOTO PAKO CRESTAS

Km. 9,8 – Cumbre del Aconcagua. Amplísima cumbre con vistas panorámicas excepcionales. Pequeña cruz en la cúspide. 6.962 m. Cumbre más alta de los Andes, América y del Hemisferio Sur.

Descenso por el mismo itinerario en sentido inverso.

Podéis descargar el track de la ascensión en el siguiente enlace: https://www.wikiloc.com/mountaineering-trails/aconcagua-via-normal-desde-plaza-mulas-71411706

?

Este enero del 2022 volvemos al ACONCAGUA por la ruta 360. GRUPO MÍNIMO ASEGURADO. ¿Quieres venir con nosotros?. Consulta nuestro calendario de viajes en: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

Grupos a la carta. Salidas guiadas a Aconcagua y Andes Mendocinos bajo petición en el siguiente enlace: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/andes-argentina-chile/

Deja un comentario

Archivado bajo 6MILES, 7 SUMMITS, AMERICA SUR

CRONICA DE LA ASCENSION ACONCAGUA – ENERO 2019

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

FOTO PAKO CRESTAS

Subir al Aconcagua en enero del 2019 formaba parte de mi doble proyecto profesional (como Agencia de viajes) de subir las SEVEN SUMMITS (las cumbres más altas de cada continente) y los SEVEN VOLCANOES (los volcanes más altos de cada continente). Debo confesar que justamente el Aconcagua era la cumbre que más pereza me daba de todas. No me gusta. La había ascendido de jovencito, con tan solo 21 años y ya en su momento no me produjo una especial ilusión. Me quedé con la espinita de no subir por Polacos y la ruta normal la encontré larga, monótona y aburrida, a pesar de que disfruté de una soledad absoluta durante el último día de ascensión y una canaleta llena de nieve, que me recordaba mis ya entonces ansiadas escaladas invernales por mis queridos Pirineos.

FOTO PAKO CRESTAS

En enero del 2019 el jovencillo Crestas ya estaba más que trotinado y moldeado por la vida. Ya no subiría corriendo la Canaleta, ya no me pondría de un humor de perros por tener que renunciar a Polacos, ya no me sorprendería al entrar a mi primer avión transatlántico. Ahora soy un guijarro redondeado, humilde, casi sin brillo, que ignora en que parte de lecho del rio está. Si aún en una zona de aguas tranquilas o ya cercanas al delta con aromas de mar… lo que es seguro que ya no soy la piedra con puntales de las torrenteras altas y cristalinas de la alta montaña.

FOTO PAKO CRESTAS

Cuando era joven el Aconcagua por la vía normal me sabía a poco. Ahora ya a punto de cumplir los 50 (enero 2019) casi que esta emblemática montaña se me hace bastante más alta que los dichosos 6.962 m de altura que realmente tiene. Sea como sea el reto es diferente. Ya no es personal. Ahora es profesional. Mi ilusión actual, como ya he dicho previamente, es realizar como micro agencia de viajes artesana las SEVEN SUMMITS y los SEVENS VOLCANOES.

FOTO PAKO CRESTAS

La gran ventaja de realizar este segundo ascenso al Aconcagua y hacerlo, en esta ocasión, como agencia de viajes, es dejarme impregnar por la ilusión que desprenden mis “clientes – amigos” y conocer la gran profesionalidad de Martin y Juan, los guías locales. En el fondo, no lo admitiré ni lo manifestaré públicamente, pero siento una gran (y espero que sana) envidia de la gente que se anima a acompañarme en mis viajes. Noto en ellos la ilusión que a mí me ha sido robada. Igual este vacío existencial es el precio de tanto y tantos años de ir a la fuente. El cántaro ya se rompió.

FOTO PAKO CRESTAS

El Aconcagua, se mire como se mire, es una gran montaña. Quien diga que es una montaña fácil, o es un fanfarrón, un imbécil o simplemente… no ha estado en ella. Es un gigante, un mastodonte. Alta. Altísima. Técnicamente fácil, sin duda, pero dura, durísima en el resto de los sentidos. Las distancia, la altura, los vientos, el frio, la falta de oxigeno. Aquí no se regala nada.

FOTO PAKO CRESTAS

La llegada al campamento base fue un “remember” de las vivencias de 3 lustros antes. La buena carne de Mendoza, el verano en enero, los paisajes minerales multicolores de la parte baja del valle, la aclimatación a Plaza Francia (campo base de la Pared Sur), la misma foto en la misma piedra de Playa Ancha y la llegada a Plaza Mulas, esta vez entre frio, nieve y ambiente desapacible.

FOTO PAKO CRESTAS

Me encantó el trekking a Plaza Francia. Intenté volver a localizar las grietas del terremoto de finales de la década 1980, pero ya no quedaban rastro de las mismas. La pared sur, impresionante. Su imagen no puede ser apreciada en su totalidad por la mente humana, hay algo de místico y gigantesco que se nos escapa. Como cuando una pequeña hormiga intenta ver la corona de una secoya. Cuando vine aquí hace 30 años soñaba con escalar esta inmensa pared. Hoy la miro y agradezco no haber sido lo suficientemente valiente para meterme en ella. Cuando era joven me sentía algo curioso y muy valiente. Por suerte la valentía se ha desvanecido a base de sustos y de giñar demasiado el ojo a la Buena Suerte. Ahora tan solo me embarga la curiosidad, y con ella la inmensa tristeza de ser cada día más curioso a la vez que soy más viejo y consciente de que nunca podré saciar la misma.

FOTO PAKO CRESTAS

Al llegar a Plaza Mulas todo parece un funeral. Hay gente que llevan ya quince días aguantando el mal tiempo y ya no pueden más. Se marchan con las manos vacías. “Esta temporada es muy mala”—“Mucho frio y nieve, no hay ventanas de mal tiempo”. La verdad es que no recordaba un Plaza Mulas tan gélido y desamparado. Pero llegamos nosotros y trajimos el buen tiempo. Solo la jornada de aclimatación al Cerro Cuerno lo realizamos en condiciones detestables, el resto de días fue un regalo del cielo. Luego Sol y temperaturas en alza. Los Dioses nos son favorables.

FOTO PAKO CRESTAS

El Aconcagua es una especie de circo. Restaurantes, bares, galerías de arte… y la montaña, la misma. Igual de alta, igual de indiferente a la inescrutable vanidad humana. Su vertiente oeste recibe las últimas luces del día, regalándonos unos atardeceres sin paragón. Espectáculo infinitamente repetido desde el origen de los tiempos. La montaña continúa siendo LA MONTAÑA. El gigante andino, la cumbre más alta de todas las cumbres del Hemisferio Sur.

Seguimos la aclimatación según los “protocolos establecidos”. Sube y baja. Jornadas de descanso en el campamento base de Plaza Mulas. Noche en campamento Canadá, doble noche en Nido de Cóndores. Cerro Manso, una cumbre de cinco mil de regalo.

FOTO PAKO CRESTAS

En Nido de Cóndores coincido con mi buen amigo Xavi Arias. Está trabajando de guía de altura de soporte para un Superman que intenta subir corriendo a la cumbre Non Stop después de haber salido de Mendosa en bici, también Non Stop. Para volver al punto de partida sin tregua y todo ello en un tiempo ridículo. No recuerdo si eran 36 o 48 horas. Una soberana burrada así de absurda. La verdad es que me cuesta mucho comprender a que responde tanta tontería. Cada vez me encuentro más fascinado por las montañas y la simple vida de las alturas y cada vez comprendo menos a la gente que transita por ellas. Miran pero no ven, respiran pero no huelen, corren pero no pisan. Las nuevas tecnologías, redes sociales, efervescentes protagonismos y las nuevas tendencias deportivas han herido de muerte al Alpinismo clásico, aunque éste siempre mantendrá la llama eterna de lo imprescindible.

FOTO PAKO CRESTAS

Última noche en Cólera. Atardeceres bíblicos, tanto en Nido como en Cólera. Frio intenso. Aire pobre. Falta oxigeno. Viento flojo pero hiriente. Noche previa a la batalla a 6.000 metros. Taquicardias, nervios, cena fugaz, intento de dormir antes de que el maldito despertador nos active horas antes de la salida de Sol.

FOTO PAKO CRESTAS

En Cólera coincidimos con las “Cholitas Escaladoras” que regresan de la cumbre. Pino, una de las integrantes de nuestra expedición, no comprende que habiendo subido solo 2 de ellas, luego publiquen que han subido las 5. ¿Porque mienten? … me pregunta. “Porque son humanas, porque la montaña es un circo, porque las vanidades ocultas son tan grandes que no hay espacio suficiente para ellas en todos los larguísimos Andes, por muchas otras cosas… ¿Qué importa?”, le respondo. Las luces del ocaso son sublimes y nos impregnan la retina con un recuerdo que de bien seguro nos acompañará toda la vida. Eso … eso es lo que importa, no las Cholitas y sus “2 por 5”.

FOTO PAKO CRESTAS

El día de cumbre el último de buen tiempo antes de grises nubes se vuelvan a hacer las Amas,  dueñas y señoras de las alturas. Salgo de Cólera fundido y llego a la cumbre más fundido aún, fruto del sobre esfuerzo de los días anteriores y una alimentación insuficiente. Pero llego feliz de haber acompañado al resto de integrantes del grupo. Celebramos la cumbre con abrazos, fotos, llantos y un cerveza “Estrella Galicia”, gentileza de Nacho, el gallego del grupo.

FOTO PAKO CRESTAS

Bajada lenta, constante, tranquila. Mascando lentamente el cansancio, casi tan grande como la alegría de la cumbre. Segunda noche en Cólera, en la cual los vientos pueden con una de las tiendas. Ya nada importa. Hasta las taquicardias han cesado. Descansamos acurrucados, como buenamente podemos. Nos sentimos aligerados, sin la presión de la cumbre, puesto que la cumbre ya no es un reto futurible, es un regalo pretérito.

FOTO PAKO CRESTAS

Crónica de la expedición realizada en enero del 2019 junto con Pino Casanovas, Isma Antequera, Carlos Enrique López, Jose Luis Garcia, Nacho Couñado y los guias Martin Torres y Juan de Salta.

Este enero del 2022 volvemos al ACONCAGUA por la ruta 360. GRUPO MÍNIMO ASEGURADO. ¿Quieres venir con nosotros?. Consulta nuestro calendario de viajes en: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

Grupos a la carta. Salidas guiadas a Aconcagua y Andes Mendocinos bajo petición en el siguiente enlace: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/andes-argentina-chile/

FOTO PAKO CRESTAS

Deja un comentario

Archivado bajo 6MILES, 7 SUMMITS, AMERICA SUR

RUTAS ASCENSIÓN ACONCAGUA, VERTIENTE ESTE (PLAZA ARGENTINA).

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
DESCUENTOS ESPECIALES PARA USUARIOS Y VISITANTES DEL BLOG: https://pakocrestas-shopping.com/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

1. ARISTA SURESTE
2. VIA DE LOS ARGENTINOS (GLACIAR DE LOS INGLESES)
3. GLACIAR DE LOS POLACOS
4. VARIANTE DE LOS POLACOS
5. DIRECTA DE LOS POLACOS
6. VARIANTE ALTO ARAGONESA
7. FALSO DE LOS POLACOS

La vertiente Este del Aconcagua es la que se orienta al valle de Rio Vacas. La aproximación al Campo Base es más larga que por la clásica Quebrada de Horcones y acostumbra a requerir un día más de marcha. El punto de partida es Punta Vacas (2.400 m) en la misma carretera que va desde Uspallata a Penitentes (Km 155). Desde aquí nace el largo valle. El primer campamento acostumbra a realizarse en las Pampa de las Leñas (2.900 m), el segundo en Casa de Piedra, 3.300 m, donde nace la confluencia de la Quebrada del Relincho, que es el camino a seguir. El Campo Base se establece en la denominada Plaza Argentina, a 4.100 m. Calcular 3 días de marcha, el primer día de 4 a 5 h, el segundo de 5 a 7 h y el tercero de 5 a 7 h también.

1. ARISTA SURESTE
2. VIA DE LOS ARGENTINOS (GLACIAR DE LOS INGLESES)
3. GLACIAR DE LOS POLACOS
4. VARIANTE DE LOS POLACOS
5. DIRECTA DE LOS POLACOS
6. VARIANTE ALTO ARAGONESA
7. FALSO DE LOS POLACOS

Plaza Argentina no es tan grande como Plaza Mulas, pero es un campo base agradable y concurrida. La mayoría de los montañeros que suben al Aconcagua desde Plaza Argentina lo hacen por la ruta del Falso de los Polacos, que enlaza con la vía normal de Plaza Mulas a la altura de Cólera, a 6.000 m. ES típica también la travesía denominada “Aconcagua-360º” que consiste en aproximar por Plaza Argentina, realizar la cumbre por la ruta normal o Polacos, descender a Plaza Mulas y bajar por el valle de Horcones.

RUTAS DE ASCENSIÓN DE LA VERTIENTE ESTE

  1. ARISTA SURESTE
  2. VIA DE LOS ARGENTINOS (GLACIAR DE LOS INGLESES)
  3. GLACIAR DE LOS POLACOS
  4. VARIANTE DE LOS POLACOS
  5. DIRECTA DE LOS POLACOS
  6. VARIANTE ALTO ARAGONESA
  7. FALSO DE LOS POLACOS

======

  1. ARISTA SURESTE

Primera ascensión: febrero de 1966, por Rolf Röcker, Tomar Horak y Dieter Sause.

Descripción: Se trata de la arista que enlaza el Portezuelo de los Relinchos con la cumbre. Al collado se puede acceder tanto desde Plaza Argentina como desde Plaza Mulas (campo base de la Cara Sur). Recorrido de 2.700 m de desnivel catalogado de M.D. Sin demasiadas referencias.

======

2. VIA DE LOS ARGENTINOS (GLACIAR DE LOS INGLESES)

Primera ascensión: Guillermo Vieiro, Edgardo Porcellana y Jorge Jasson en enero de 1978.

Descripción: Discurre por el glaciar Este, también conocido como el glaciar de los ingleses, puesto que un equipo sajón fue el primero en intentar este itinerario. El trio de aperturistas precisó de 6 vivacs durante la primera ascensión que se realizó en estilo alpino. La ruta tiene tres zonas bien diferenciadas. Las dificultades se presentan a partir del glaciar medio con pendientes de hasta 60º. Una vez en el espolón rocoso de la parte final, donde la itinerario coincide con el filo sureste, se encuentran tramos de roca de hasta V+. 2.000 m desnivel.

======

3. GLACIAR DE LOS POLACOS

Primera ascensión: Marzo 1934, Stefan Daszynski, Stefan Osoecki, Wiktor Ostrowski y Konstanty Narkiewicz-Jodko.

Descripción: Este es el itinerario de la primera ascensión al denominado glaciar de los polacos. La ruta original. Hoy en día hay variantes más directas. Es posible también realizar este itinerario desde Plaza Mulas flanqueando desde Berlín – Cólera hasta el pie del glaciar. Discurre por el margen izquierdo de la vertiente teniendo como referencia la característica aguja conocida como la Piedra Bandera. La inclinación no supera los 40º – 45º grados.

=======

4. VARIANTE DE LOS POLACOS

Primera ascensión: Sin datos

Descripción: Se trata de la variante más común utilizada hoy en días para subir por esta vertiente. Va por la parte central del glaciar sorteando y evitando la zona de grietas. Tramos de 45º y algún pasaje corto de hasta 50º. También está catalogada de A.D. (Algo difícil) como la ruta original. 1.300 m de desnivel desde el campamento 2 o desde Berlín – Cólera. Es posible realizarla en el día hasta cumbre, calcular de 7 a 10 h desde el campo 2 a la cima. 1.300 m de desnivel.

=======

5. DIRECTA DE LOS POLACOS – VARIANTE ARGENTINA.

Primera ascensión: enero de 1961 por Orlando Bravo, Tato Bellomio y Dado Liebich.

Descripción: Se trata de la ruta más directa y elegante del glaciar de los Polacos, que dibuja un trazado directo de la base a la cumbre. La rampa es de 40º – 45º con un tramo de 50º conocido como el Cuello de la Botella. En la parte alta, dependiendo de lo que se quiera enderezar el acceso a la cumbre, también es posible encontrar algún tramo de hasta 50º.  A.D. (algo difícil), 1.200 m de desnivel desde el campamento 2. Tiempo estimado de 7 a 10 horas.

=======

6. VARIANTE ALTO ARAGONESA

Primera ascensión: Enero de 1995 por Javier Subías, José Antonio Hidalgo, José Vilalta y Javier Alvira.

Descripción: Escala una serie de corredores situados en el margen derecho del glaciar de los polacos, con inclinaciones máximas de 75º y pasos de IV+ hasta encontrarse con una franja rocosa muy grande, momento en que flanquea hacia la izquierda en busca del cuello de la botella, lugar en que coincide ya con el trazado de la directa de los polacos. A.D. (algo difícil), 1.000 m de desnivel desde el campamento 2. Tiempo estimado de 7 a 10 horas.

======

7. FALSO DE LOS POLACOS

Primera ascensión: Sin datos.

Descripción: Esta ruta enlaza en diagonal con Plaza SAregentina realizando la aproximación a Polacos hasta el campamento 2, para llegar a la altura de Cólera o un poco por encima con la ruta normal que viene de Plaza Mulas. Es comúnmente utilizada para los que realizan la clásica travesía “Aconcagua 360º. Es una forma distinta de acceder a la ruta normal evitando aglomeraciones. Desnivel de 1.300 m desde el Campamento 2. Fácil. Carece de ningún tramos mínimamente técnico.

=======

¿Quieres venir con nosotros al Aconcagua? – Proximas salidas programadas en el siguiente enlace: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

ACONCAGUA – Programas para grupos a la carta, en el siguiente enlace: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/

Deja un comentario

Archivado bajo 6MILES, AMERICA SUR, ESCALADA NIEVE - HIELO - MIXTO

LOS 15 “6.500” DE LOS ANDES – TOP15 DE LOS CERROS MÁS ALTOS.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
DESCUENTOS ESPECIALES PARA USUARIOS Y VISITANTES DEL BLOG: https://pakocrestas-shopping.com/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

Pura casualidad, pero hasta hace poco habian tantas montañas principales de 8mil metros en el sistema de montañas del Himalaya – Karakorum, como montañas de más 6.500 metros encontramos en los Andes, en concreto 14. Recientemente nuevas mediciones del Cerro Muerto, cercano al Ojos del Salados, le otorgan más de 6.500 metros, en concreto 6.515 m, lo que rompe este paralelismo Andes – Himalaya. Sea como sea las montañas poco saben de números, pero los humanos, en mayor o menor medida, vivimos obsesionados por ellos. En resumen, las montañas con cumbres de más de 6.500 m en los Andes son, hoy en dia, las siguientes:

  1. ACONCAGUA  – 6.962 m.
  2. OJOS DEL SALADO – 6.881 m.
  3. PISSIS – 6.795 m.
  4. HUASCARAN SUR – 6.768
  5. BONETE – 6.759 m.
  6. NEVADO TRES CRUCES – 6.749 m.
  7. LLULLAILLACO – 6.739 m.
  8. CERRO MERCEDARIO – 6.720 m.
  9. CERRO WALTHER PENCK – 6.658 m.
  10.  HUASCARAN NORTE – 6.655 m.
  11. VOLCÁN INCAHUASI – 6.638 m.
  12. YERUPAJÁ – 6.635 m.
  13. TUPUNGATO – 6.570 m.
  14. NEVADO SAJAMA – 6.542 m.
  15. CERRO MUERTO – 6.515 m.

ACONCAGUA  – 6.962 m.

Con sus 6.962 metros de altitud, el Aconcagua es la montaña más alta de los Andes , y por tanto la más alta del mundo fuera del Asia, la más alta del Hemisferio Sur. Por tanto es una de las prestigiosas cumbre “Seven Summits” (las cumbres más altas de cada Continente).  Está situada en el departamento de Las Heras, en la provincia de Mendoza ( Argentina ). La cima está situado a unos 5 kilómetros de la Provincia de San Juan ya 15 kilómetros de la frontera con Chile .

Al norte y al este limita con el Valle de las Vacas, y al oeste y al sur con el Valle de los Horcones Inferior. Tiene varios glaciares, de las cuales las más importantes son la nororiental o Glaciar Polaca y la del este o Glaciar Inglesa. Se encuentra dentro del Parque Provincial Aconcagua, y es una cima muy visitado por alpinistas de todo el mundo.

La montaña se creó por la subducción de la placa de Nazca bajo la placa sudamericana durante la geológicamente reciente orogénesis andina. El origen del nombre es controvertido, ya que según algunas opiniones proviene del araucano Aconca-Hue , y según otros del quechua Ackon Cahuak .

El 14 de enero de 1897 el suizo Mathias Zurbriggen hizo la primera ascensión.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LAS RUTAS DE LA CARA SUR DEL ACONCAGUA EN EL SIGUIENTE ENLACE: https://pakocrestas.wordpress.com/2020/05/10/cara-sur-aconcagua-vias-de-escalada/

Puedes consultar nuestros programas para grupos al Aconcagua en: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/andes-argentina-chile/

Coordenadas: 32 ° 39 ’13 “S, 70 ° 00′ 40” O

=========

OJOS DEL SALADO – 6.891 m.

El Nevado Ojos del Salado es un estratovolcán perteneciente a la cordillera de los Andes, que se halla enclavado sobre el límite entre Chile y Argentina, del cual es su punto más elevado. Con 6891 m., es el volcán más alto de la Tierra y la segunda cima de los hemisferios sur y occidental, siendo solo superado por el Aconcagua (6.962 m).

Este gigantesco complejo volcánico está ubicado al este de Copiapó (región de Atacama) y al oeste de Fiambalá (provincia de Catamarca). Su bloque principal culmina en 3 picos, los cuales poseen una alineación oeste-este; en ese orden, estas cumbres son denominadas Oeste (6721 m), Central (6752 m) y Principal (6893 m)​ Esta última también se la conoce como cumbre Bífida, en razón de que remata en dos torreones rocosos de igual altitud, los que se encuentran distanciados por alrededor de 50 m en línea recta y un desnivel de 30 m de profundidad. Estas dos cotas máximas del pico Principal son denominadas: torreón Oeste y torreón Este, también conocidas como cima chilena y cima argentina, respectivamente, si bien ambas son cumbres limítrofes. Se sitúan en las coordenadas 27°06’35”S 68°32’31”O (la occidental) y 27°06’35”S 68°32’29” (la oriental)

Debido a su ubicación en plena Puna de Atacama, la montaña presenta condiciones climáticas muy secas, con nieve únicamente durante el periodo invernal y solo en las cotas superiores. Pese a que existen fumarolas en los alrededores de la cima, no se han registrado erupciones en tiempos históricos. Se ha sugerido que la ausencia de registros eruptivos se debe a la remota ubicación de la montaña, virtualmente inaccesible hasta tiempos muy recientes.

La ascensión al volcán es simple a excepción del tramo final, de gran dificultad, donde el uso de cuerdas y de otros accesorios es recomendable. El primer ascenso fue llevado a cabo por la expedición polaca de Jan Alfred Szczepański y Justyn Wojsznis en febrero de 1937.

Coordenadas: 27°06′34″S 68°32′32″O

=========

PISSIS – 6.795 m.

El monte Pissis es un estratovolcán inactivo, situado sobre un ramal de la Cordillera de los Andes dentro de la región del altiplano puneño de la Argentina, ubicado entre las Provincias de La Rioja y Catamarca. Este volcán es la tercera cumbre de mayor altura de los hemisferios Sur y Occidental, con una altitud de 6795 msnm. Enclavado en una de las zonas más espectaculares de los Andes, con los mayores glaciares de toda la Puna de Atacama y lagunas de extraordinaria belleza. Hasta hace poco la zona estaba casi inexplorada, ya que se encuentra muy alejado de cualquier camino.

El Monte Pissis tiene 6 cumbres:

  • 1……Cumbre Este – 6788 msnm
  • 2……Cumbre Pissis II – 6786 msnm
  • 3……Cumbre Central – 6685 msnm
  • 4……Cumbre Principal – 6795 msnm
  • 5……Cumbre Oeste – 6675 msnm
  • 6……Cumbre Pissis IV – 6747 msnm

Temporada de ascenso: De noviembre a marzo.

Campo Base: Argentino (4.600 m).

Dificultad técnica ruta normal: Fácil, con tramo de glaciar.

Dificultad de la montaña: Alta montaña, altitud, zona inhóspita y vientos fuertes.

Primera ascensión: 7 de Febrero de 1937 por Jan Alfred Szczepański and Justyna Wojsznis

Coordenadas: 27 ° 45 ’17 “S, 68 ° 47′ 56” O

========

HUASCARAN SUR Y NORTE – 6.768 m y 6.655 m.

El Huascarán (en quechua ancashino: Mataraju, ‘Nevados mellizos’)es un macizo nevado, ubicado en la cordillera occidental de los Andes peruanos, en las provincias de Yungay y Carhuaz, dentro de la región Áncash, en el sector orográfico denominado Cordillera Blanca dentro de la zona reservada del Parque Nacional Huascarán.

El nevado Huascarán involucra dos picos bien separados y con ambos con personalidad propia, no hay duda de que se tratan de una doble montaña: la cumbre norte con 6655 m., la cumbre sur con 6768 m, siendo este el punto más elevado del país de Perú y de toda la zona intertropical. Si no hay duda que Lhotse y Everest son 2 ochomiles diferentes, las distancias y desniveles entre Huascaran Sur y Norte son superiores, con lo cual, cualquier discusión posible queda disipada.

Coordenadas: 9° 07′ S, 77° 36′ O

=========

BONETE – 6.759 m.

El volcán Bonete ó Bonete Chico, de 6759 metros de altura, debe su nombre al pequeño promontorio de su cumbre con forma de pequeño bonete, trae a veces a confusión al haber en la zona otra montaña con el nombre de Bonete Grande, que mide casi mil menos de altitud. En este segundo caso, su nombre no se debe a ser más alta, sino a su forma de gran bonete. Desde hace un tiempo se lo nombra sencillamente como Bonete para evitar errores.

Se encuentra enteramente en territorio argentino, en la provincia de La Rioja en la zona del parque provincial Laguna Brava, aunque fuera de los límites del mismo. Se debe avisar de su ascenso en la oficina de turismo de la ciudad de Vinchina. Hay muy pocos servicios y es realmente difícil encontrar agencias que operen esta montaña; se puede contratar 4×4 para llegar a su CB, distante unos 25 km desde la ruta del paso internacional  de Pircas Negras.

El Bonete es una de las montañas más ventosas de todos los Andes ya que por su ubicación no tiene protección contra los fuertes vientos del oeste que predominan en la zona y por donde transcurre su ruta normal.

Coordenadas: 28°01′07″S 68°45′21″O

========

NEVADO TRES CRUCES – 6.749 m.

El nevado Tres Cruces Central es un macizo de origen volcánico que se encuentra apagado, ubicado en la cordillera de los Andes en la Región de Atacama (Chile).

Esta cumbre, la segunda en importancia del macizo del Tres Cruces, tiene una altura de 6629m, y una prominencia de aproximadamente 610 metros respecto de la cumbre principal o sur. Es la cumbre más alta ubicada íntegramente en Chile. Junto con la sur, es una de las dos cumbres más visitadas del macizo, puesto que el collado que conecta a ambas permite el intento de ambas cimas durante la misma excursión. Eso fue lo que realizaron sus primeros ascensionistas, los polacos Stefan Osiecki y Witold Paryski el 26 de febrero de 1937.

Presenta un cráter de aproximadamente un kilómetro de diámetro.

Posee cuatro cumbres principales, ordenadas de sur a norte:

  • Nevado Tres Cruces Sur o Internacional (6749 m)
  • Nevado Tres Central (6629 m)
  • Cumbre Norte (6008 m)
  • Cumbre más al norte de ésta (6300 m).

Coordenadas: 27°04′07″S 68°47′11″O

========

LLULLAILLACO – 6.739 m.

El Llullaillaco, de 6.739 m de altura, es un estratovolcán inactivo en la frontera de Argentina ( provincia de Salta ) y Chile ( región de Antofagasta ). Se encuentra en la Puna de Atacama , una región de altos picos volcánicos en un altiplano cercano al desierto de Atacama , uno de los lugares más secos del mundo. Es el segundo volcán activo más alto del mundo después de Ojos del Salado .

Llullaillaco se formó durante dos fases diferentes en el Pleistoceno – Holoceno a partir de flujos de lava dacítica . Las rocas más antiguas tienen alrededor de 1,5 millones de años. Hace unos 150.000 años, el flanco sureste del volcán colapsó, generando una avalancha de escombros que alcanzó hasta 25 kilómetros (16 millas) de la cumbre. Las rocas fechadas más jóvenes entraron en erupción hace 5600 ± 250 años en la región de la cumbre, pero hay informes de actividad desde el siglo XIX.

La primera escalada registrada de la montaña fue en 1950, pero se encontraron rastros de escaladas anteriores y una serie de sitios arqueológicos en la montaña y a sus pies; Llullaillaco marca el sitio arqueológico más alto del mundo. En 1999 se encontraron en su cumbre los restos momificados de tres niños, conocidos como los Hijos de Llullaillaco . Se presume que fueron sacrificios humanos . También se ha informado de la presencia de ratones en la región de la cumbre.

Coordenadas: 24 ° 43′00 ″ S 68 ° 32′00 ″ O

======

CERRO MERCEDARIO – 6.720 m.

El cerro Mercedario es una montaña perteneciente a la cordillera de los Andes, precisamente en la cordillera de la Ramada, ubicado en el extremo suroeste de la provincia de San Juan en el departamento Calingasta de Argentina.

Es un macizo formado por acción tectónica de la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana.

Está compuesto por el Mercedario (6720 m), Pico Polaco, La Mesa, Alma Negra y Ramada.

La primera ascensión a su cumbre fue realizada por la expedición polaca de 1934, conformada por Adam Karpiński y Wiktor Ostrowski.

Es visible también desde Chile, donde se lo conocía también con el nombre de «La Ligua».

Coordenadas: 31°58′44″S 70°06′46″O

======

CERRO WALTHER PENCK – 6.658 m.

El volcán Walther Penck, (originalmente Volcán Tipas o Cerro Tipas), mal llamado Nacimientos o Cazadero, es un macizo volcánico de una altitud de 6658 m situado en el norte de la provincia de Catamarca, Argentina, al sur del Ojos del Salado, de 6864 m, y al norte del Volcán Nacimientos del Cazadero, de 6436 m.

Considerado como uno de los volcanes más altos del mundo, el complejo volcánico Tipas/Walther Penck tiene al menos nueve cumbres de más de 6200 m. Es una formación de unos 40 km² rodeado de otros edificios volcánicos independientes, como el Volcán Ata, de 6500 m o el Volcán Olmedo, de 6215 m.

Fue rebautizado con este nombre por el andinista tucumano profesor Orlando Bravo en homenaje al insigne geólogo austríaco Walther Penck (1888 – 1923) quien entre 1912 y 1914 fue el primero en relevar el área de forma metódica.

La confusión entre nombres se debió a una trasposición de topónimos en las antiguas cartas del Instituto Geográfico Militar argentino.

La cumbre principal del Walther Penck está unos 10 km al sur del Ojos del Salado. Unos 17 km al SSO del macizo Walther Penck se halla la punta norte de las Salinas de la Laguna Verde.

Coordenadas: 27°12′S 68°33′O

======

VOLCÁN INCAHUASI – 6.638 m.

Incahuasi o Nevado de Incahuasi (en quechua: Inka wasi, casa del Inca) es un estratovolcán de 6.640 m. de forma de cono obtuso en el límite argentino-chileno, y extremo de una larga cadena de otros gigantes volcánicos tales como San Francisco, El Fraile, El Muerto, Ojos del Salado, Cerro Solo y Tres Cruces.

Considerado como uno de los volcanes más altos del mundo, fue escalado por primera vez probablemente a mediados del siglo XIX por el ingeniero inglés E. Flint, y en 1913 por el geólogo alemán Walther Penck, cuatro días después de haber conquistado el vecino volcán San Francisco.

La ascensión puede efectuarse partiendo del paraje Las Grutas. La cumbre se halla en el borde noreste del gran cráter.

Es de notar que en la misma provincia de Catamarca, ya en la frontera con Salta existe otra elevada cumbre llamada también Incahuasi.

Estando ubicado sobre la vertiente Sureste de la inactiva Caldera Robertson, el volcán Incahuasi se caracteriza porque su estructura principal se compone de dos conos abiertos que forman una gran caldera de aproximadamente 3,5 kilómetros de diámetro orientada hacia el Sur. En su base Este es posible hallar otros dos centros eruptivos, uno de los cuales muestra rastros de actividad cercana a dos millones de años, mientras que el otro, ubicado más al norte, representa la última actividad eruptiva de este volcán, hace unos 11000 años.

Incahuasi no presenta muchas ascensiones debido a lo inestable del clima que lo rodea y a la larga aproximación a través del desierto a la que se ve enfrentado el montañista. Dichas condiciones no fueron, sin embargo, impedimento para que los incas construyeran asentamientos que fijaban estratégicamente el centro militar, político y administrativo del Inca para dirigir los planes expansionistas y de dominio del Imperio. Si bien el paso del tiempo y la acción del hombre han deteriorado estas ruinas, aún se conserva el llamado “Asiento del Inca”, curiosa construcción que habría sido supuestamente utilizada por el Inca o por su hijo. El respaldo de este asiento o trono está constituido por una laja incrustada en una pared mientras que los apoyabrazos son una serie de lajas superpuestas.

Coordenadas: 27°02′00″S 68°18′00″O

======

YERUPAJÁ – 6.635 m.

La montaña Yerupajá está situada en la cordillera de Huayhuash en las nacientes de cuenca del Alto Marañón, en el centro del Perú, América del Sur. Es el pico más alto de la cordillera tiene 6 634 m de altitud, lo que la convierte en el segundo del Perú, siendo el primero, Huascarán y el de mayor altura de la cuenca amazónica. La primera ascensión a su cima fue realizada en 1950 por Jim Maxwell y David Harrah.

Yerupajá significa del quechua “blanco amanecer” (Yuraq, blanco; Pajaj amanecer). Este orónimo provendría del apócope y la metátesis del verbo quechua yuriy ( aparecer, nacer) en ‘yiru y del sustantivo quechua paqsa ( resplandor de la luna)> pasa> paja. De modo que yerupajá significaría ” aparece como resplandor de la luna”

Sin lugar a dudas y con diferencia, es el 6.500 más técnico y difícil de escalar de los Andes.

Coordenadas: 10°16′08″S 76°54′19″O

======

TUPUNGATO – 6.570 m.

El volcán Tupungato (voz huarpe: ‘mirador de estrellas’) es un domo volcánico ubicado en la cordillera de los Andes, en la frontera de la Argentina y Chile. Con su gran altura se gana el privilegio de ser uno de los más altos de Sudamérica. Métodos precisos de medición han arrojado una altitud de 6570 m.

Es la montaña más alta de los Andes al sur del Aconcagua y domina los alrededores con su enorme tamaño y representativo cono sobrepasando por muchos metros las cumbres vecinas. Es considerado geológicamente un volcán extinto del pleistoceno, aunque el volcán holocénico Tupungatito, situado inmediatamente al suroeste y con el que a veces se lo confunde, se encuentra en estado de actividad con al menos dieciocho erupciones registradas desde 1829, las últimas de las cuales fueron emisiones suaves de ceniza en 1980 y 1986.

Este volcán es visible desde los valles del centro-norte de la Provincia de Mendoza; desde la ciudad de Santiago de Chile su visión es obstaculizada por los numerosos cordones antepuestos, aunque desde el extremo sur de la capital chilena (puente Maipo de la norte – sur) es posible verlo. De sus faldas nace el río Colorado que finalmente desemboca sus aguas en el río Maipo.

1ª ascensión: 12 de abril de 1897. Vines y Zurbriggen de la expedición Fitz Gerald

Coordenadas: 33°21′31″S 69°46′14″O

======

NEVADO SAJAMA – 6.542 m.

El Nevado Sajama (en aimara: chak xaña, ‘oeste’) es un estratovolcán en Bolivia, ubicado en el parque nacional Sajama, al oeste del país, en el departamento de Oruro. Forma parte de la cordillera Occidental y es el pico más alto del país, 6542 m.

El nombre Sajama proviene de las palabras aimaras chak xaña que en castellano significa distante.

La estructura de la montaña es compleja, con domos de lava de andesita, lo que significa que es un estratovolcán andesítico. Una parte del volcán está al descubierto con una pared de basalto, situación que pudo ser el resultado de un derrumbamiento a causa de una gran erupción.

La cima del volcán esta cubierto un casquete glaciar; no se conoce que haya un río que nazca de ese glaciar. Su primera ascensión fue el 4 de octubre de 1939 por los austriacos Wilfrid Kühm y Josef Prem.

Coordenadas: 18°06′29″S 68°52′59″O

======

CERRO MUERTO – 6.515 m.

El volcán El Muerto es un estratovolcán situado en la Cordillera de los Andes, en el límite entre Argentina y Chile. Hasta hace poco se le atribuía una altura 6.488 metros sobre el nivel del mar, si bien recientes mediciones más exactas lo elevan definitivamente por encima de los 6.500, en concreto 6.515 m. Se encuentra ubicado entre la Región de Atacama y la Provincia de Catamarca. Forma parte de una larga cadena volcánica, junto a otros grandes volcanes tales como el San Francisco, el Fraile, el Incahuasi, el Ojos del Salado, el Cerro Solo y el Tres Cruces.

Es una cumbre formada por grandes acumulaciones de lava viscosa sobre los cráteres, la cual se solidificó dando lugar a túmulos que se conocen como “domos de lava”. Es una montaña escasamente visitada por los montañistas, dada su cercanía con el Ojos del Salado, el volcán más alto del mundo.

El primer ascenso deportivo al volcán se registró en 1950, por parte de un equipo de montañistas conformado por J. Beñastino, L. Alvarado, V. Álvarez, O. Álvarez. La mejor época para escalar El Muerto va desde septiembre a abril.

Coordenadas: 27°03′27″S 68°29′02″O

======

Deja un comentario

Archivado bajo 6MILES, AMERICA SUR, VOLCANES

CARA SUR ACONCAGUA – VIAS DE ESCALADA.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

La cara sur del Aconcagua es el mayor precipicio de los Andes y una de las paredes más grandes de la Tierra. Tiene unos 3.000 metros de desnivel, numerosos glaciares colgantes y cinturones de roca de mala calidad. Contando rutas y variantes contabilizamos un total de 10 vías de escalada. El punto de partida para todas ellas es Plaza Francia. Cara escalar la cara sur del Aconcagua hay que ser un escalador técnico consumado, con una gran resistencia a la altura y los esfuerzos prolongados. La ascensión puede realizarse con campamento y cuerdas fijas o en el más depurado estilo alpino. El reto es muy importante dado que la escapada de la pared en caso de mal tiempo, accidente o enfermedad son muy problemáticas.

La pared sur, a pesar de la gran cantidad de cuerdas fijas que encontramos en su vía clásica u original (francesa del 1954), continua siendo un escenario restringido para las élites alpinistas.

Hoy en día cuenta con 15 líneas diferentes, entre vías y variantes.

  1. Sun Line
  2. Ruta Eslovena cumbre sur
  3. Variante polaca
  4. Via Medicine Buddha
  5. Francesa clásica del 1954
  6. Directa Messner o Sud Tirolesa
  7. Variante inferior argentina
  8. Variante Superior Argentina
  9. Variante Japonesa
  10.  Ruleta Rusa
  11.  Via Central ó Forouge – Schönberger
  12.  Vía de los Argentinos o Pasic
  13.  Ruta Eslovena
  14.  Directa Francesa
  15.  Variante Italiana – Chilena.

======

Aconcagua cara sur – Via Sun Line

SUN LINE

Primera ascensión: Slavko Sveticic y Milan Romih en enero de 1988

Descripción: Ruta de grandes dificultades. 2.700 m de desnivel, E.D. VIIº – A3 y 90º. Abierta en estilo alpino en 3 días es escalada por estos alpinistas de envergadura. Las dificultades ya hablan por sí solas. La ruta recorre la arista Sur del Cerro Piramidal ascendiendo desde el Puerto del Sargento por el ventisquero de Horcones Inferior desde Plaza Francia. El tramo inicial transcurre por la vertiente sureste de la arista. Las primeras dificultades son canales de 55º a 85º grados con pequeñas fracciones de roca de hasta Vº. Luego vienen unas canales de /0º y Vº que nos llevan a la arista estricta. A partir de este punto se realiza una travesía sobre unas rampas de 60º para situarnos en el centro de la cara sur de Cerro Pirámide. En esta parte de concentran las dificultades. 90º en hielo, VIIº en roca y A3. Las canales verticales finalizan en un nevero que termina en la arista cimera del Cerro Pirámide. Se continua la arista hacia la cumbre sur por canales de 60º y tramos de roca de IIIº hasta coincidir con la parte final de la vía Grajales-Marmillod- Ibáñez que proviene de la cara Oeste, cerca ya de la cumbre Sur.

=====

ACONCAGUA CARA SUR – Via Eslovena de 1982

RUTA ESLOVENA CUMBRE SUR

Primera ascensión: 1982 por Gantar Zlatko, Ivan Rejc, Pavel y Peter Podgornik.

Dificultad: 2.700 m. E.D. extremadamente difícil.

Descripción: Ruta de primerísima categoría. Los aperturistas emplearon 9 días para realizar la ascensión. La vía empieza a la izquierda de la zona baja del pilar con tramos de roca de hasta Vº. Sigue por una canaleta de 50º que llega a un nevero de hasta 65º. Se realiza una doble travesía, primero a la izquierda y luego a la derecha para llegar a otro nuevo helero de 60º. A continuación escala la franja rocosa situada bajo un gran serac. Se sigue hacia la derecha por un largo corredor de 45º – 55º hasta una nueva franja rocosa de Vº. Nuevo helero de 50º que se recorre en travesía hacia la derecha para llegar al pie de la franja rocosa claves de la vía. Extraplomo de 20 metros seguido por una cascada vertical de 10 m. (A3/VI/90º) Tras el tramo clave se sigue por pendientes regulares de 55º hasta la cumbre sur.

=====

PARED SUR ACONCAGUA – Variante Polaca 1987

VARIANTE POLACA CUMBRE SUR

Primera ascensión: enero de 1997 por Leszek Cicky y Ryszars Kotakowski.

Dificultad: 2.700 m. E.D. extremadamente difícil. (1.000 metros de variante y 2.700 m de la integral hasta cumbre)

Descripción: Se trata de una variante de entrada directa de 1.000 metros a la parte baja de la ruta eslovena de 1982 hasta la granja rocosa por debajo de los grandes seracs, dándole mayor dificultad y envergadura al itinerario. Dificultades de V+ y 90º. Los participantes del equipo de los primeros ascensionistas sufrieron grandes lesiones a causa de la caída de piedras. Sin duda la combinación de la vía Eslovena con la variante de entrada Polaca es una de las rutas más difícil de la cara sur, quizás la más difícil de todas.

======

ACONCAGUA – PARED SUR – VIA MEDICINE BUDDHA

VIA MEDICINE BUDDHA

Primera ascensión: invierno 2010 por Chad Kellogg

Dificultad: 2.700 m. VIº, WI4, M4

Descripción: Vía que discurre entre la eslovena del 1982 y la vía francesa del 1954, saliendo por la directa Messner. Va siguiendo en lo máximo posible las zonas de nieve. Muy expuesta a avalanchas de los propios seracs que cuelgan sobre gran parte de la misma. Dificultades de VIº, WI4 y M4: En la parte baja hay una zona de WI5+ que el primer ascensionista evitó por el mal estado del hielo y la importa caída de agua sobre la cascada. Fue escalada en solitario en un total de 42 horas Non Stop, a pesar de que la intención inicial era de hacerla en menos de 24 h.

======

Autor: PAKO CRESTAS

1 comentario

Archivado bajo 6MILES, AMERICA SUR, ESCALADA NIEVE - HIELO - MIXTO

CARA SUR DEL CERRO CATEDRAL, 5.330 m – ACONCAGUA.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

FOTO PAKO CRESTAS

Esta vertiente resulta ser un buen motivo para aclimatar con una ascensión semi técnica a este bonito mirador del Aconcagua que es la cumbre satélite del Cerro Catedral, de 5.330 m. de altura.

FOTO PAKO CRESTAS

La ascensión la realicé hace ya bastantes años, antes de que hubiese restricciones en el parque. Hoy en día tendríamos que consultar a los responsables del parque antes de realizar la misma, para evitar sorpresas, multas y demás problemas burocráticos.

FOTO PAKO CRESTAS

Se trata de una ancha y evidente pala con pendiente constante de 45º, quizás un poco más en la parte final. Las dificultades técnicas no requieren de cuerda, si bien nosotros la utilizamos de manera preventiva en la parte final por el riesgo de cortar alguna placa de nieve y provocar avalancha. Las condiciones eran en ese aspecto bastante malas, con mucha nieve reciente y blanda sobre una capa dura. La posibilidad de montar pequeños puntos de reunión en roca nos daba una “semi-falsa seguridad”.

FOTO PAKO CRESTAS

La pendiente es bien visible desde la vía normal del Cerro Bonete (para la cual no hay restricciones). Empieza a unos 4.600 m de altura y llega hasta los 5.200 más o menos. O sea, unos 600 m de  desnivel. Desde la parte alta hasta la cumbre aún queda, por suaves lomos nevados y largos pedregales hasta la pequeña y altiva parte final de la cumbre.

FOTO PAKO CRESTAS

Cuando realizamos la ascensión encontramos mucha nieve reciente, condiciones nefastas, calor y nieve blanda y profunda desde el primer momento, lo cual nos obligó al impropio ejercicio de abrir huella profunda, lo que convirtió la pala en un interminable suplicio que duró horas.

FOTO PAKO CRESTAS

Por suerte la parte intermedia presenta una especie de dorsal rocoso, lo que nos alivió de manera intermitente de abrir de manera constante una ingrata trinchera en la nieve.

FOTO PAKO CRESTAS

Las panorámicas desde la cumbre son espectaculares, con el Aconcagua majestuoso de frente con toda su vertiente oeste al detalle. La vista mejora la del vecino Cerro Bonete, al ser el Catedral más alto y dominar mayor espacio visual.

FOTO PAKO CRESTAS

El descenso lo realizamos por la arista E.S.E. Al principio es un lomo fácil. Luego presenta unos tramos con roca y nieve que no son difíciles pero donde hay que vigilar para no hacer un mal paso. Flanqueamos en tendencia a la izquierda del cordal evitando un sistema de gendarmes. Trazos de camino, hasta un evidente collado desde el cual emprendemos la bajada por una anchísima canal (40º en la parte alta) que nos lleva de vuelta al valle por el cual hemos aproximado.

FOTO PAKO CRESTAS

Justo antes de llegar al camino de la normal de Bonete atravesamos una torrentera, donde podremos saciar la sed, si como nosotros, realizáis la ascensión en un día de sol radiante y temperaturas altas.

FOTO PAKO CRESTAS

Ascensión realizada junto con Charles Henry Llopis hará ya unos 15 o más años. No recuerdo con exactitud la fecha concreta… con la edad, la memoria falla.

Autor : PAKO CRESTAS

Deja un comentario

Archivado bajo 5 MILES, AMERICA SUR

MARMOLEJO. EL SEISMIL MÁS AUSTRAL – SAN JOSE NON STOP

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

1.a (3)LADERA OESTE DEL VOLCÁN DE SAN JOSÉ. MONTAÑA DE 5.878 METROS. ¡Miles, millones, trillones de penitentes por todos lados!. Hasta más allá de donde llega la vista, se alinean estos terribles fantasmas helados. De noche se sucedían unos detrás de otros, como las olas de un oceano sin orillas. Más tarde la luz lechosa del amanecer nos evidenció lo que sospechábamos: nos hemos perdido completamente y hemos optado por el peor “camino”. De poco nos sirvieron las escuetas explicaciones del guía del grupo que bajaban tras intentar cumbre. Por mucho de que nos advirtió de que debíamos abandonar la arista en un punto determinado para ir a la búsqueda del “vallecito”, la profunda oscuridad de una noche sin luna y pocas estrellas y el miedo a extraviarnos por el glaciar sin cuerda ni piolet, nos ha llevado a este callejón sin salida.

1.a (23)

Miro con cierta angustia el sinfín de flechas heladas. Estáticos fantasmas sin alma, los dientes gigantes de todos los tiburones del mundo se han dado cita en esta maldita montaña. Un ejército imparable, medieval. 1945: Los rusos a las puertas de Berlin. Atila y los hunos llaman a Roma. El astio nos va haciendo mella. Al fondo, tras intermibles hileras de penitentes, aparecen las rocas salvadoras. La arista es un inmenso detritus donde todas las piedras parecen tener vida. Se mueven, bailan, pierden el equilibrio. Pero a nosotros se nos antoja un lugar maravilloso … ¡Por lo menos no tienen penitentes!.

1.a (4)

Horas antes, en medio de la más negra de las oscuridades, nos hemos visto trepando una pendiente de 45*-50* con el paupérrimo auxilio del bastón. El piolet se quedó en el refugio lo Valdes, por aquello de minimizar peso. Ya entonces nos deberíamos haber dado cuenta de nuestro error en el trayecto, pero en aquel momento se impuso la necesidad de seguir escalando sin perder pie. Destrepar el terreno inclinado y escamado por los penitentes, se nos antojó, como mínimo, una alternativa temeraria.

1.a (1)

El horario se ha ido al traste, y nuestra intención de subir este gigante en estilo “non-stop” se diluye lentamente, como las sombras incoloras del alba.

  • ¡Cinco horas y tan solo hemos ganado mil metros de desnivel! – se lamenta Jordi.

A pesar de todo comemos, bebemos y reemprendemos la marcha por la arista casi horizontal. Ganamos distancia, pero apenas metros de altura. Caminamos como almas en pena.

1.A (26)

Horas más tarde el cansancio nos puede. Jordi se resiente de una mala digestión. El pan de molde que comimos ayer por la tarde resultó estar caducado de más de quince días y la parte final de la bolsa estaba más verde que un saco de peras. Es evidente que lo hemos intentado, pero que ya no llegaremos mucho más lejos. Salimos ayer al mediodía de poco más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, nos pasamos la tarde hidratándonos y comiendo, y a la una de la madrugada, sin haber conseguido conciliar el sueño, nos hemos puesto en marcha para ganar rápidamente desnivel. La realidad ha sido bien diferente. Los malditos penitentes son los culpables. “Está bien, nos vamos, que le den morcillas a esta inmensa boñiga”. Casi rozamos los 5.000 metros, sumamos poco menos de 3.000 metros ascendido y 1.000 más no separan de la cumbre. Una cumbre que hoy no pisaremos.

1.a (7)

Media vuelta y de nuevo la agonía. Penitentes, penitentes y más penitentes. ¡Me complacería tanto destrozarlos a pioletazos! Pero el piolet continúa guardado a varios quilómetros de distancia y los infames penitentes están más duros que una piedra. “¿Por qué coño hoy el sol está medio oculto por una capa de nubes altas? … Podría haber salido con la misma fuerza que los días anteriores, y al menos derrumbaríamos al azar algunos de los incontables peones blancos que nos barran cada paso”. Las contemplaciones de poco sirven. Bajamos, lentos, atentos, con pasos asimétricos y equilibrios amorfos. “No se acaban nunca… Si, tranquilo, se acabarán… penitentes, penitentes,… Uff. Me encanta la nieve, pero… ¡cuanto odio a los penitentes ¡ … ¿Ves el final de la barrera? … No, tranquilo, ya llegará. Es cuestión de tiempo. Baja poco a poco, sin pensar en lo que hay más allá de los próximos veinte metros… Penitentes, penitentes, penitentes… llevo más de 30 horas despierto, cuando me duerma, seguro que soñaré con los penitentes”.

1.a (8)

LA MONTAÑA DE MARMOL, QUE ESTÁ MUY LEJOS. El trayecto que realizamos en vehículo para aproximarnos al valle del Estéreo Marmolejo, se antoja ridículamente corto en comparación a las dimensiones de la montaña. Las estribaciones del gigante quedan lejos, muy lejos. Antes de llegar al lugar en que nace la senda, sabiendo que en pocos segundos concluirá nuestro paseo motorizado, le comento a Andy, el guarda del refugio Lo Valdés:

  • Andy, ¿no hay manera de que esta bestia con cuatro ruedas nos lleve más arriba?
1.A (29)

Andy estaciona el 4 x 4 en el lugar de nacimiento de la polvorienta senda, y tras bajar del coche, me da una palmadita en las piernas y me responde con su típico acento inglés.

  • A partir de este momento, el único transporte que tienes son estas piernas.

Miro las mochilas atrasando unos absurdos segundos el inicio del suplicio.

  • Si, mis alambres fibrosos… digo para mis adentros… ha llegado la hora.
1.a (9)

Paso a paso iniciamos la larga marcha. Hemos rehecho una y otra vez las mochilas, cada vez hemos intentado sacar algo prescindible, hasta que hemos considerado que ya no había nada más que considerásemos innecesario. A pesar de ello el peso se hace notar. Un viejo truco hace que el volumen no se excesivo: llevamos mochilas de 50 a 55 litros. Limitándonos el espacio evitamos cargarnos en exceso.

1.a (11)

Al poco rato llegamos a los inmensos planos de la engorda de San José. Los vulcanólogos sostienen que, hace millones de años, esta inmensidad era un cráter desproporcional, una inmensa caldera. Dos ríos la surcan, obligándonos  a sumergirnos en las frías aguas hasta un poco más arriba de las rodillas. Los ríos, ahora en primavera, deben vadearse por la mañana. Tras las horas de calor del mediodía el incremento del deshielo los convierte en potencialmente peligrosos.

1.a (18)

A partir de los 2.600 metros empezamos a pisar nieve. Ya no abandonaremos el paisaje glaciar hasta estar por encima de los 5.400 metros. Incongruencias de los Andes. El viento de las alturas es el culpable.

1.a (6)

Larga marcha. Caminamos sobre el lecho nevado del río. El agua ruge a intervalos, audible a nuestros oídos, invisible bajo nuestros pies. La caminata transcurre con la consciencia de que debemos dosificar fuerzas. A ratos paramos para deshacer nieve, descansar, hidratarnos y tomar un tentempié. Hoy solo es el primer día de los que utilizaremos para ascender esta gran montaña en estilo alpino. Primera noche en el que acostumbra a ser el campo base estival, a 3.400 metros. En lo alto del circo coronado por las anaranjadas paredes que salieron del anonimato gracias a la espectacular cascada de la Senda Real, abierta dos años antes, y que desapareció la temporada siguiente a ser escalada y divulgada. En verano las mulas llegan a estos parajes y no es de extrañar que coincidan varios grupos expedicionarios. Ahora la realidad es muy diferente. Hasta allá donde llega la vista todo está cubierto de nieve y la soledad es tan absoluta que hasta el viento parece estar ausente. Ya casi es penumbra absoluta pero la nieve parece retener una tenue iluminación azulada. Magna soledad, sola magnitud.

1.a (12)

Segundo día de marcha. La jornada considerada como más dura, a excepción del día de cumbre. Debemos subir a la arista por una interminable pala de nieve que en la parte alta llega a tener 45º grados de inclinación. Es el único sector un tanto inclinado de toda la ascensión al Marmolejo, una cumbre lejana, dura, áspera, pero técnicamente fácil. En la parte final de la pala, el cansancio, la monotonía, el peso de la mochila y los penitentes se mezclan en una especie de coctel desagradable e impropio. Por fin llegamos a la arista y pronto encontramos los rellanos donde se suele instalar el segundo campamento. Una vez montada la tienda, y tras la fugaz cena, nos deleitamos con una puesta de sol bíblica. Estamos a 4.200 metros y nuestro mirador excepcional hace que nos sepamos grandes privilegiados en un mundo de pocos. Los alpinistas no volamos, pero quizás nuestro caminar por las altas montañas y nuestro danzar por las paredes, es lo que más se parezca a la libertad del vuelo; dentro de la loca idiosincrasia de actividades del género humano. Nos fundimos en el calor de los sacos de plumas, tras la frágil crisálida de la tienda la noche es glaciar. Por suerte el tiempo sigue siendo excelente y el viento, eterno enemigo de los andinistas desafortunados, continúa brillando por su ausencia.

1.a (13)

Tercer día de tránsito. Jornada en que nos reconforta encontrarnos en buena forma. Seguimos subiendo y aclimatando, tras la noche a más de cuatro mil metros, hoy pernoctaremos a los 5.000. Llegamos al solitario campamento tres con varías consignas secretas que nos rondan por la cabeza: Por fin se acabó el subir cargados, mañana es el día de cumbre, hemos dosificado de manera inteligente el esfuerzo de hoy. Nos hidratamos y comemos, y volvemos a hidratarnos. El emplazamiento donde pernoctaremos es indescriptiblemente salvaje. El hombre tan solo puede sentirse minúsculo, insignificante, una mota de polvo ante tanta infinidad. Más allá de donde la vista alcanza, todo son oleajes de grandes montañas. Al fondo hasta se divisa el Aconcagua y su pared sur. La reconozco porque hace casi veinte años estuve a los pies del colosal precipicio. La puesta de sol empieza siendo gótica y acaba con acordes épicos. Me concentro para que mis retinas retengan lo efímero. Las imágenes, las tonalidades, los colores, las formas, cambian a una velocidad lenta pero constante, como la vertiginosa caída de la temperatura en este crepúsculo imposible de olvidar. Me siento feliz de estar en este lugar remoto y solitario, de poder compartir estos momentos con un viejo y gran amigo, de haber llegado aquí tan ligeros de equipaje, sin dar un paso atrás. Convencidos y conscientes de lo que queremos. “Lo importante no es lo que asciendes, sino de cómo lo asciendes” No se ha cansado Jordi de repetir una y otra vez al planear que tipo de ascensión queríamos realizar y que estamos realizando.

1.a (14)

Cuarto día. Jornada de cumbre. Salimos antes de que el sol despunte, caminando entumecidos y adormecidos en las horas más frías. Hoy el viento, sin ser fuerte, si que nos honra con su desagradable visita. Este es su reino y somos nosotros los intrusos. Un gran plaetau de nieve, conocido como el glaciar del Marmolejo, da paso a unas palas de poca inclinación que se internan en el cono pedregoso que sostiene la cumbre. Por suerte, la abundante nieve, oculta las grietas del glaciar hasta el punto en que no consideramos insensato dejar los baudriers y el cordino en la tienda. Debemos ir ligeros, tenemos mil metros de desnivel por delante y hoy, con toda evidencia, se notará nuestra falta de aclimatación. Dicho y hecho. Horas más tarde caminamos pesados, extenuados, respirando en exceso, notando el loco bombeo del corazón. Los dos conocemos esta sensación por haberla experimentado previamente. Es el precio de subir más allá de los cinco mil metros sin haber aclimatado previamente. Los últimos metros, como no podía ser de otra manera, se hacen interminables, una verdadera prueba de cabezonería. Me viene a la memoria el dicho de la familia del famoso explorador polar de la década del 1910 Shackleton, “Venceremos gracias a la resistencia”. Pocos metros antes de ascender el último bastión de la cumbre nos ponemos a reír como descosidos. Hace dos días éramos dos montañeros vigorosos y meticulosos, dosificando esfuerzos y procurándose una excelente hidratación. Ahora parecemos dos abuelos del inserso a los que se les ha escapado el autobús y tan solo les queda el remedio de continuar caminando, a duras penas, para regresa a sus hogares. Al fin, seis horas más tardes de haber abandonado el confort de la diminuta tienda, pisamos la cumbre, envueltos de un viento desagradable que nos urge a abandonar prestos el tan anhelado punto álgido del Marmolejo. 6.110 metros sobre el nivel del mar. Fotos de rigor y la carrera hacia abajo. Bajar, bajar y bajar, la mejor panacea contra el aturdimiento de la falta de aclimatación. Bajar en busca de oxigeno, bajar en busca de nuestra burbuja – hogar, un punto amarillo en medio de un planeta inhóspito. Bajar para saborear mejor la dulce miel de la victoria. . “Lo importante no es lo que asciendes, sino de cómo lo asciendes”. Esta elegante ascensión, a pesar de tratarse de un terreno fácil, representa, para nosotros, abrir una puerta a futuras perspectivas. Montañas remotas y altas, en equipo de dos, ascendiendo del tirón, sin perder altura. Una bonita historia en la cual son muchas las variantes que intervienen, siendo una de ellas la principal, la que pesa más que las restantes en la balanza: la ilusión.

1.a (15)

Tarde de nieve y cansancio. Mi compañero se ocupa de las tareas de fundir nieve y cocinar, nuestras yo intento recuperar las fuerzas que parecen haberse agotado. Nos recogemos en nuestro micro cosmos, nuestra magnifica cúpula amarilla. Fuera el viento aúlla y azota las paredes de la tienda, echándonos ráfagas de nieve que estallan contra la tela. Cuando el declive de la tarde llega a su fin, nos acurrucamos en los respectivos sacos, sabiendo que el mal tiempo no durará y que, una vez pisada la cumbre, ya no es tan malo. Hasta se nos antoja como un ingrediente más que da “ambiente” a nuestra rápida ascensión. Por la mañana el paisaje está transformado bajo la capa de nieve reciente. El cielo es de un azul intenso. Continuamos el descenso, hoy bajaremos de los 5.000 a los 2.500 metros. Ya no dormiremos sobre nieve ni a varios grados bajo cero. Durante el descenso coincidimos con otros grupos que están ascendiendo. Dos de ellos empezaron el mismo día que nosotros a la misma hora, de hecho compartimos el transporte hasta el principio del camino del valle. Disfrutamos del trabajo bien hecho, de la recompensa al esfuerzo, de una cosa bien rara para ambos como cordada: es una de esas pocas veces que todo ha salido de pedir de boca. Y a pedir de boca estarán mañana los filetes que nos tomaremos en el refugio lo Valdés. A sido tan buena la marcha de descenso, que si hubiésemos queridos podríamos haber llegado al  lejano lo Valdés, pero seguramente los vadeos del rio sean impracticables y, cosa inhabitual, hoy no tenemos ninguna prisa por volver. Acampamos en el linde de la nieve. Nos deleitamos caminado por encima de los diminutos arenales de sedimento y prendemos una hoguera por el puro gusto de deleitarnos viendo el fuego. A punto de anochecer, deambulando por las afueras de la tienda, asciendo a una piedra y aúllo a la luna plena: “Andy” – grito – “prepara la cerveza y la carne, que llegaremos hambrientos”. Venimos del mundo del lobo estepario, aquel situado al otro lado de la puerta donde puede leerse la inscripción “solo para locos”.

1.a (16)

Deja un comentario

Archivado bajo 5 MILES, 6MILES, AMERICA SUR, VOLCANES

ACONCAGUA 1992, CENTINELA DE PIEDRA

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-1.jpg
DESCUENTOS ESPECIALES PARA USUARIOS Y VISITANTES DEL BLOG: https://pakocrestas-shopping.com/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-2.jpg
SOMOS ESPECIALISTAS EN ORGANIZAR VIAJES DE TREKKING Y MONTAÑA PARA GRUPOS POR TODO EL MUNDO: https://www.catalonia-trekking.com/vist-trek-planeta-tierra/
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es banner-blog-pakocrestas-3.jpg
¿QUIERES VIAJAR CON PAKO CRESTAS, EL AUTOR DEL BLOG? VISITA NUESTROS PRÓXIMOS DESTINOS EN: https://www.catalonia-trekking.com/viajes-mon-petit/

SIGUENOS EN INSTAGRAM: https://www.instagram.com/pakocrestas/

SIGUENOS EN FACEBOOK: https://www.facebook.com/pakocrestascom/

El Aconcagua, con sus 6.962 metros de altura, es la montaña más alta de las Américas y también el techo del hemisferio Sur. Tan solo en el Himalaya y en sus estribaciones (Karakorum. Tirich Mit, Pamir, etc …) encontramos cumbres de mayor altura. Constituye el lugar más elevado de la esquina dorsal de la cordillera de mayor longitud del mundo: los Andes. Lugar de parajes únicos e irrepetible que se extiende desde la costa caribeña, ve cruzar el ecuador y se pierde en las antárticas latitudes del fin del mundo: la tierra de Fuego.

La montaña del Aconcagua es, con diferencia, la cumbre más visitada de los Andes. El hecho que sea el “rey” y la facilidad técnica de la vía normal, son factores que llaman al “gran público”. Una inmensa cantidad de montañeros y no menos profanos de la cuestión, se acercan a su pie probando suerte. La situación llega a extremos lamentables, convirtiendo la montaña en un escenario para “reality show” o en un lugar donde se cuentan los “récords”. En el primer de los casos quiero referirme a un deplorable programa que realizó la televisión pública de mi país, TV3, que consistía en hacer llegar jóvenes ajenos al montañismo a la cumbre, haciendo pasar el triste ascenso como una prueba de valentía, de fuerza y de convicción de los héroes televisionados. En el segundo de los casos destacan las carreras contrarreloj campo base – cumbre – campo base, ascensiones con invidentes, récord mundial de altura para un perro, descensos con mountain bike y el quimérico esfuerzo de un aragonés para demostrar que el hombre humano podía vivir más de 60 días seguidos a casi 7.000 metros.

FOTO PAKO CRESTAS

Sea como sea, el gigante de las Américas tiene la otra cara. Aquella que es austera, indestructible y que constituye el mayor precipicio de la cordillera: la pared sur. Allí se ha escrito el andinismo con mayúsculas, de una rigurosidad inhumana.  La vía francesa de 1954, tan magistralmente narrada por Lionel Terray en su libro “La conquista de lo Inútil”, fue el pistoletazo de salida. Más tarde el mesias del himalayismo, Reinhold Messner, endereza la linea francesa, concluyendo lo que con posteridad se conoce como la vía directa. Varias rutas surcan desde entonces la pared, pero ninguna de ellas llevan tan al extremo la audacia, la temeridad y la perfección del arte del alpinismo como las firmadas por el eslovenos Slave Sveticic: La Sun Line y la Ruleta Rusa. Los polacos, en el año 1987, tampoco se quedaron cortos con el pilar directo de la cumbre sur.

A medio camino entre la espectacular pared sur y la accesible vertiente oeste, por la que discurre la vía normal, encontramos la vertiente este, conocida como el glaciar de los polacos. Se trata de una vertiente glaciar de una inclinación moderada y constante, donde la escalada nunca llega a ser rigurosa pero que si que requiere una constante atención.

FOTO PAKO CRESTAS

En noviembre del 1992 un numeroso grupo de escaladores conversamos animadamente al lado del fuego. Estamos bajo las estrellas en medio de prados rociados donde la escarcha hará acto de presencia con el transcurso de las horas. En concreto nos hallamos en Vilanova de Meià, uno de los mejores escenarios para la escalada en roca de Catalunya y de Europa. Conversando con una amiga llamada Carmen me comenta su intención de ir al Aconcagua en invierno (verano en el hemisferio sur), ellos son el grupo más pequeño posible, — dos –, y desearían incrementar el número con un tercero o hasta un cuarto componente.

Bien –– respondo a Carmen tras solicitar el “veredicto visual” a mi pareja — Os acompaño, pero quiero subir por Polacos.

– Bueno, ya hablaremos …. Quedamos con Pere (el segundo miembro), y concretamos el tema.

El primer encuentro en Barcelona entre los tres miembros del grupo no es emotivo, pero si correcto y cordial. Quizás desde buen principio mi carácter juvenil (cuento con 23 años de edad), contrasta con el tono más calmado de Carmen, (tal vez acorde con su menor experiencia como montañero ante los otros dos expedicionarios), a la vez que contrasta con el porte más serio y veterano de Pere que debe estar en una edad cercana a la ciquantena. No obstante me ratifico en mi empeño de incorporarme a cambio de subir al Aconcagua por el Glaciar de los Polacos, condición que es aceptada sin un entusiasmo excepcional pero que tampoco no genera ningún debate. Otro de los puntos claves de la reunión es la necesidad de encontrar un cuarto componente para cerrar las cordadas, tema en que todos estamos de acuerdo pero que, con el tiempo, no prosperó.

Respecto a la logística debo admitir que el viaje ya está organizado, por lo que me toca la cómoda condicionar de pagar y encontrarme todo hecho. Me hacen responsable del material necesario para la escalada (cuerda, tornillos de hielo, etc …) y concretamos las fechas. Yo tan solo tengo una par de semanas de vacaciones que, a lo sumo, puedo alargar tres días más con los fines de semana. Carmen y Pere tienen todo un mes. Cuando finalicen con el Aconcagua se dirigirán hacia el sur, a escalar algún volcán y llegar hasta la zona del Cerro Torre para realizar el magnífico trékking que transita a los pies de la fálica aguja de granito. El Cerro Torre es una de las montañas más increíbles y estéticas del mundo y solo el hecho de poderlo ver, ( si el horrible tiempo patagónico lo permite, claro ) es un placer para los sentidos. Siento cierta envidia de su plan de acción posterior, aunque soy consciente de que yo preferiría utilizar mi tiempo en otro tipo de proyectos si mi estancia en Argentina pudiese dilatarse.

No obstante la principal duda que me plantea el viaje se debe, justamente, al corto periodo de vacaciones para subir la montaña. No por la ascensión en si, que es relativamente rápida (2 o 3 jornadas), ni por la lejanía del lugar, puesto que está bien comunicado, sino por el necesario periodo de aclimatación del cuerpo humano a una altura tan elevada como la del Aconcagua, que poco le falta para los 7.000 metros. A medida que recojo información de la zona, leo escritos en los que cuentan que el efecto de la altura se acentúa en los Andes Mendocinos en comparación al Himalaya, por su situación más alejada del ecuador. Las teorías que sustentan tal afirmación son subjetivas y de poco rigor científico (al menos las que llegan a mis manos), pero la posibilidad seudo-científica seudo-fantástica que sustenta tal afirmación, no hace más que ahondar mis dudas. ¿Serán suficientes tan pocos días para aclimatar? ¿Como se aclimatará mi cuerpo a la altura?. Y si mi metabolismo no reacciona rápidamente … ¿no tendré la sensación de malgastar el tiempo y el dinero, cuando este último, justamente, no me sobra? Sea como sea la duda tan solo se resuelve de una manera: sustituyèndola por la decisión. Entonces, con el tiempo, sabremos si herramos a atinamos con nuestra decisión, en caso contrario la duda se eterniza y persiste de manera cíclica.

Estamos a mediados de febrero de 1.993 y cruzo, por primera vez en mi vida, el “charco” que separa Europa de América. 13 horas de vuelo larguísimas, pero también llenas de ilusión, de entusiasmo, de la emotividad ante la posibilidad de abrir mi vida a nuevas experiencias. El primer contraste al llegar a Argentina, y en especial al aterrizar en Mendoza, es el clima veraniego. Horas antes salía de Barcelona en medio de un día plomizo con una brisa fría y desagradable, ahora estoy bajo un sol de justicia, en medio de avenidas verdísimas donde el aire es pesado y bochornoso.

FOTO PAKO CRESTAS

Mendoza, principal capital vinícola del hemisferio sur, se nos presenta como una ciudad limpia, espaciosa y ordenada. A los pies de los colosos de los Andes, los cuales están lo suficientemente lejos como para que no dar la sensación de opresión y están lo suficientemente cerca como para deleitarnos el paisaje. Nos sorprende una campaña gubernamental, recalcando la necesidad de tomar las medidas básicas de higiene. No en balde se han declarado brotes de cólera en la provincia de Salta, una de las regiones fronterizas con Brasil y más pobres del país. También encontramos una huelga en el sector de la restauración, son una peculiar forma de protesta que consiste en no servir parrilladas en los restaurantes, a todo aquel que no sea extranjero. Se ve que la deferencia hacia el turista es más importante que las reivindicaciones locales. Es innegable que ante este hecho tan loable y sacrificado en pos del extranjero, se esconde la fuerza indomable de los billetes verdes del imperio dólar. Tras una gran crisis económica el gobierno de la Argentina ha decidido establecer la pariedad monetaria entre la moneda nacional (peso) y el dólar estadounidense. Un difícil pulso que, en apariencia, debe traer estabilidad a una población que ha dejado de creer en el valor de una economía exageradamente inflacionista, donde los precios de un restaurante podían cambiar entre el momento de la estudiar la carta y momento de la expedición de la factura, o donde un pastel de aniversario podía llegar a representar un desembolso millonario. Sea como sea y a pesar de que un cambio tan radical forzosamente provoca problemas; en el país, — o mejor dicho, en la región –, se respira un aire de cierta riqueza y de prosperidad. Apreciación que se ve incrementada al holgazanear en las terrazitas de los bares y restaurantes mendocinos, tomando la deliciosa cerveza “Andes”, embotellada en envases de tres cuartos de litro de capacidad.

Mendoza invita a pasar unos días vagando sin mas pretensión que la de descansar, pero el calendario apremia y tan pronto como podemos partimos hacia la montaña. Nuestra última escala del trayecto sobre transportes públicos es Penitentes, un horrible complejo turístico en el que se localiza una estación de pistas de esquí alpino y que guarda una desagradable similitud con ciertas zonas de la montaña andorrana. Tanto en los Andes Mendocinos como en los Pirineos, la imagen de los telesillas fuera de funcionamiento colgando sobre verdes prados, puede resultar aún más insultante que la propia imagen de la estación en pleno apogeo de la época invernal, donde el desconcertante ajetreo de esquiadores pone a cada cosa y a cada uno en su lugar.

La entrada al parque del Aconcagua la realizamos en un vehículo 4 x 4. Nos acompaña un yanqui que vuelve al puesto del valle para recoger a sus amigos. Él ha bajado pocos días antes que ellos, con la cumbre bajo sus pies. Está contento y la mueca de una inmensa sonrisa, que le va de oreja a oreja, parece habérsele quedado fija en medio de su cara. No puedo evitar se sentir cierta envidia y hacerme la pregunta sobre si será igual mi rostro dentro de quince día, o si, por contra, mis facciones serán duras, tristes y cansadas. Una u otra realidad tan solo depende de un punto: aquél que se halla a 6.962 metros por encima del nivel del mar y en el que convergen todas las líneas de la montaña más alta del continente americano.

Al final del trayecto por pista nos encontramos en la entrada del parque, donde debemos registrarnos y pagar el permiso de ascensión o de trekking, según proceda. Al fondo, con apenas alguna nube enganchada que, de tan pequeña, se confunde con los glaciares, observamos por primera vez el Aconcagua. A pesar de estar a más de 40 km de distancia la imagen que transmite impresiona. Es enorme!!

Sobre la procedencia del nombre de la montaña hay varias teorías, pero quizás la mas aceptada es la que defiende que el nombre actual genera de quechua AKON – KAHUAC, que significa “el centinela de piedra”

FOTO PAKO CRESTAS

El primer día de actividad a pie discurre entre la entrada al parque y el campamento de Confluencia. Este último lugar se encuentra ya ha 3.800 metros de altitud y es un punto estratégico donde se separan las dos valles que van a sendos campamentos bases del Aconcagua. El campamento de Plaza Mulas, en donde se encuentra la base de partida hacia la vía normal y hacia el Glaciar de Polacos, y el campamento de Plaza Francia, sito a los pies de la inmensa pared sur. Tan solo entrar en el parque nos da la bienvenida el Cerro Almacenes, que se encuentra a la derecha del camino. Se trata de una curiosa cumbre de … metros de altura, que presenta una formación de sedimentos muy llamativa, tal como si de un inmenso pastel de diferentes colores se tratase. Los guías del refugio de Penitentes, con los que pasamos la noche anterior, me hablaron de una fina goulotte de hielo, con columnas de hasta 90* de inclinación, que discurre encajonada por la vertiente opuesta a la que se puede ver desde el inicio del valle. A pesar de que no consigo verla y ni tan solo intuirla, me gusta imaginarme un bonito trazado blanco en medio de las capas sedimentadas. Sería un proyecto alternativo que nada tiene que ver con nuestros planes; Pero meditando sobre este tipo de ascensiones, me doy cuenta de que los recorridos olvidados a cumbre remotas están más de acorde con mi planteamiento de ver el alpinismo. Siento devoción por las montañas secundarias, por los lugares sin fama, sin reconocimiento, por las piedras humildes, por las montañas rudimentarias y despojadas de celebridad. Quizás estas montañas sean un reflejo de mi propio carácter, de mi propia manera de entender la vida y el alpinismo.

En el emplazamiento de confluencia se encuentra una carpa que sirve como lugar de estancia de un guarda del parque, punto de transmisión de radio, servicio de bebidas y comidas y espacio de comedor comunitario. Alrededor de la citada carpa hay buenos lugares para acampar. Esta primera noche descubrimos lo que será la tónica base en la zona: a partir del instante en que el sol se esconde bajo la linea del horizonte, la temperatura baja en picado. En cuestión de minutos los termómetros pierden más de 10 grados y nuestros cuerpos notan rápidamente el fuerte contraste. La reacción de todos es la misma: buscar rápidamente el plumón o la chaqueta térmica. Al atardecer, cuando estamos alrededor de la mesa, se plantea un momento crítico entre el grupo: Pere habla, Carmen calla y yo me enojo; su exposición, seca y firme, es la siguiente:

– Pako, nuestro objetivo principal es la cumbre. Lo hemos estado hablando Carmen y yo y subiremos primero por la vía normal y luego, cuando estemos bien aclimatados, será la hora de plantearse la ruta de polacos.

– Como!!! Sabes que para mi no es posible plantearme ambos objetivos, no tengo opción a dos ascensiones en tan pocos días, más teniendo en cuenta el periodo previo de aclimatación y el periodo de descanso intermedio entre escalada y escalada.

– Bueno, nosotros dos vamos primero por la cumbre, si quieres espabílate y engánchate con alguien para subir por Polacos.

Me siento engañado, traicionado. Ni tan solo una disculpa. Pere no admite sus flaquezas, sus limitaciones. Toma la conducta del jefe de expedición encargado de tener una voluntad de hierro y que se ve en la obligación de hacerse el fuerte en pos de la buena salud de la expedición. El pobre ha leído demasiados relatos clásicos y se debate entre su imagen anquilosada, el mal sabor de anteriores expediciones, — cuyos objetivos sobrepasaron sus posibilidades –, y una mal disimulada antipatía hacia mi persona, mi juventud y mis ganas de devorar la montaña.

FOTO PAKO CRESTAS

Prefiero salir de la carpa para aliviar mi enfado. Si no estuviese tan lejos de casa daría media vuelta y les enviaría a freír espárragos. Ahora caigo en la cuenta de que ellos dos nunca han tenido la más mínima intención de escalar el glaciar de Polacos y que en la entrevista que tuvimos en Barcelona me dieron holgura a mis pretensiones con tal de incrementar el grupo. Ahora estoy solo, caminando por los campos de tierra y piedras cercanos a Confluencia. Hago balance, “intentaré encontrar algún compañero de cordada en Plaza Mulas, y si no, escalaré solo”, me digo en mi monólogo introspectivo. En la lejanía, en el que resulta el cuadrante opuesto al Aconcagua, se observa la pared sur del Cerro Tolosa. Cumbre de … m cuya vertiente glaciar es, según dicen, un reproducción reducida de la inmensa pared sur del propio Aconcagua. Sea como sea la cumbre es preciosa y misteriosa, le invade una inmensa tristeza al dejarse acariciar por lo últimos rayos del día de muere. Imperturbable, fría, mineral … su imagen me transfiere calma y tranquilidad, justo lo que más preciso en este momento. Contemplo la montaña sin moverme, hasta que la oscuridad dificulta la visión del camino de regreso a la tienda y el frío muerde mis piernas. Llego a la tienda con la noche tan cerrada como la boca de un lobo. Abro el interior y sin demasiadas contemplaciones hacia mis compañeros que ya duermen en el interior, extraigo mi saco de plumas y desaparezco sin decir nada. Prefiero hacer vivac a pocos metros para poder establecer ese diálogo único entre el montañero y el cosmos.  La conclusión es clara: Siéntete afortunado de estar en la otra punta del mundo entre titanes de tierra, piedra y hielo. Intenta que la convivencia, necesaria e impuesta a la vez, sea lo más liviana y agradable posible, puesto que del conflicto personal nadie saca provecho … y descansa, aprovecha el momento, aprovecha la vida. Observo los millones de estrellas del firmamento, hago y deshago lineas imaginarias, se mueven, se desvanece, en caleidoscopio está en marcha. Poco a poco los inalcanzables tintilleros desaparecen a decenas, a centenares, a millares … y se pierden en un sueño profundo y tranquilizador.

Al día siguiente ascendemos a Plaza Francia (4.500 m) y volvemos a descender a Confluencia. Resulta ser una excursión impresionante, puesto que gradualmente se descubre el abismo más grande de los Andes: la pared sur del Aconcagua; que empequeñece y oprime a todo aquel que se acerca a sus pies. Por mucho que uno camine la pared tan solo sabe crecer y da la sensación que nunca se llegará a la base de la misma. Un caos de paredes de roca y glaciares colgantes, adornados de azulados y descomunales seracs, configuran esta gran muralla que tan solo unos pocos osan escalar. Cerca del emplazamiento de Plaza Francia, que este año y por estas fechas está desierto, se pueden observar los restos del gran terremoto que tuvo su epicentro justo en este lugar, a finales de los años 80. Sobre los efectos del mismo existen tomas fotográficas, que se traducen en imágenes de descomunales aludes que se desprenden de los seracs de la pared. Millones de toneladas de hielo, roca y nieve que se precipitan alocadamente con un estruendo enloquecedor. La contemplación de las imágenes fotografiadas del terremoto y de los aludes, son tan elocuentes que parecen ir más allá de la muda fotografía y casi se podrá decir que transmiten los ecos lejanos del alud. Sea como sea, años mas tarde, las grietas en el suelo aún son bien visibles. La tierra gimió, se abrió, enseñó sus entrañas, y aún deberan pasar muchos lustros para cicatrizar las heridas.

FOTO PAKO CRESTAS

Una jornada más tarde llegamos por fin al que será nuestro campamento Base: Plaza Mulas. Antes atravesamos la inacabable “Playa Ancha”, un largo tramo horizontal de más de 10 kilómetros de longitud, donde continuamente se deben vadear lo meandros del rio Horcones Alto. El terreno arenoso simula ser una inmensa playa, eso si, sin mar, y de ancha … anchísima. Poco más arriba se encuentra el emplazamiento de un viejo refugio cuya construcción parecía ser fuerte y consistente, pero que en la actualidad se ha visto reducido a un amasijo de escombros y hierros retorcidos. Según los lugares “un alud se lo comió“, lo cual ayuda a hacerse una idea aproximada de la rigurosidad de los inviernos en la zona y el increíble contraste del terreno durante el verano, temporada en que las montañas presentan una aridez extrema. No en vano el Aconcagua es una montaña cada vez más visitada y transitada durante la época de bonanza, pero que cuenta con muy pocas ascensiones invernales. En realidad poco más de una decena de expediciones han coronado la cumbre en época invernal. La primera invernal al glaciar de Polacos corresponde a una expedición catalana del año 1980 y dentro de la escueta historia de las escaladas a la cumbre durante la época fria, mención a parte merece la odisea inhumana de la que sobrevivió el alpinista español Fernando Ruiz Sanz, que realizó la segunda ascensión invernal y solitaria a la pared sur del Aconcagua (*1). Ruiz, que se encaró en la pared en el estilo alpino más puro y selecto, se vio envuelto en una dantesca tormenta que le sorprendió en la parte alta de la pared y tuvo que continuar escalando en condiciones imposibles. vientos huracanados (de casi 200 Km por hora) y temperaturas de – 40 *. Se le agotó la comida, el combustible y la bebida y realizó el descenso “in extremis” por la vía normal rebuscando el último soplo de energía en lo que se convirtió en una lucha encarnizada por sobrevivir. El precio que tuvo que pagar este excepcional escalador fue sin duda muy elevado y le apartó de las escaladas solitarias extremas: amputación de la mayoría de los dedos de la mano y de los pies.

Por suerte para los restantes mortales que nos aproximamos a la montaña con unas pretensiones substancialmente más humildes, el sol arde en lo alto de la cúpula celeste durante la época estival y los pasos realizados en las proximidades del refugio destrozado por los aludes invernales, se convierten en un agradable paseo.

Poco antes de llegar a Plaza Mulas la altitud y la falta de aclimatación hacen sus primeros actos de presencia. Los tres componentes del grupo llegamos cansados, con dolor de cabeza y carentes de apetito. Es curioso que el día anterior estuvimos a mayor altura pero no notamos tanto la falta de aclimatación. Casi con toda seguridad fue la falta de peso en la espalda la que marca la diferencia. Quizás este sea un apunte importante a tener en cuenta en las ascensiones a cumbres donde la alta altitud es un factor más que dificulta la ascensión: a menor peso mejor aclimatación. Sea como sea la tarde nos regala nuestra primera visión del magnífico espectáculo que representa el ocaso del astro rey proyectado sobre la vertiente noroeste del Aconcagua. Un sinfín de colores se dan cita sobre el laberíntico caos de órganos minerales de la vertiente. Aquí y allá miles de recodos, de lejanas paredes, de agujas anónimas, van cambiando de coloración a medida que el sol se escapa. Se dan cita todos los amarillos, todos los naranjas, todos los rosados, todos los violetas, todos los azules, todos los marrones, todos los grises, … y los diminutos montañeros que contemplan la escena quedan atónitos, incapaces de retener tanta belleza. Por un momento hasta el más insensible se queda inmóvil, con el alma paralizada, en simbiosis con el mundo mineral que lo rodea y que, por instantes, lo absorbe.

Uno de los mayores atractivos del campamento Base de Plaza Mulas es el cercano campo de penitentes del Glaciar de Horcones Superior. Los penitentes son unas peculiares agujas de hielo cuya formación tan solo se puede entender como consecuencia de los radicales cambios térmicos que se producen al ocultarse el sol tras el horizonte. Son formaciones inexistentes en cordilleras como las Alpes, pero que en las zonas áridas de los Andes son hartamente comunes. El nombre de penitentes está muy acorde con su imagen, puesto que recuerdan una larga procesión de encapuchados en una procesión del Corpus Christi. Para el escalador glaciar constituye un magnífico campo de acción para escalar y hacer boulder en hielo. La gran mayoría de agujas tiene una altura suficiente para poder llegar a la parte superior sin la precaución de llevar cuerda ante una eventual caída. Las formaciones de hielo y técnicas de escalada que practicaremos para ascenderlas, son muy diferentes a las que habitualmente nos encontramos o utilizamos en corredores de nieve o en cascadas heladas. Aquí las formas nos recuerdan a escenarios rocosos: diedros, chimeneas, aristas. Casi cada día un grupo cosmopolita de jóvenes que hacemos vida en el Campamento Base, nos acercamos algún rato a escalar el sinfín de agujas blancas. Un sano ejercicio que ayuda a mejorar nuestra aclimatación. No obstante debe tenerse en cuenta que los penitentes, por muy divertidos que puedan parecer al escalador que quiera realizar boulder en el labio del glaciar, pueden representar una verdadera tortura para el montañero que desea ascender a una cumbre y se ve en la obligación de cruzar un extenso campo de alfileres helados. Varias son las ascensiones frustradas por dicho elemento, cuando casi nadie tiene en cuenta que un millar de dientes blancos pueden mellar la paciencia del más perseverante. Por suerte la ascensión al Aconcagua se ve despojada de dichos penitentes.

Al mi llegada a Plaza Mulas coincido con otros dos montañeros catalanes, Rodri y Xavi Moll. Ambos bajan con la cumbre bajo los pies. Me explican que el día de la ascensión el tiempo era tan apacible y la temperatura tan agradable, que se podía permanecer a casi siete mil metros con una forro polar y se podía encender una cerilla ante la falta total de viento. Unas condiciones sin duda excepcionales.

Sus caras transmiten la sonrisa generosa y hasta un poco tonta, recordándome el yanqui que nos acompañó a la entrada del parque. Es el que podríamos llamar “síndrome de la cumbre ascendida”.

Con el transcurso de los días en la base de la montaña vuelvo a recuperar el ánimo y cada vez se me hace más amable la idea de ascender por la vía normal. No obstante aún no descarto la idea de ascender por el glaciar de Polacos, por lo que me dedico a tantear entre los habitantes del pequeño pueblo de tiendas de campaña que es Plaza Mulas. Tan solo encuentro a un brasileño solitario que pretende ascender la citada ruta. No obstante, a medida que voy conociéndolo, incrementa mi desconfianza. Ya es la tercera vez que está en la montaña y aún no ha hecho cumbre, su indumentaria y su equipo parecen ser más típicos del carnaval de Río de Janeiro que de un andinista dispuesto a escalar una vertiente glaciar. Y lo que más miedo me da es verle encender su destartalado hornillo de queroseno en el interior de su diminuta tienda. Cada vez que lo hace los que le observamos nos preguntamos si morirá por asfixia o incinerado. La verdad es que es un tipo muy pintoresco y bastante alocado; habla solo y tiene una cara de “impresionado”, como si el maquiavélico fogón ya le hubiese chamuscado en alguna ocasión. Yo no entiendo su portugués con acento brasileño y el aún comprende menos mi castellano con acento catalán. Sea como sea en los días sucesivos iremos coincidiendo en la parte baja de la montaña y una vez más él volverá a marchar a su casa sin la cumbre.

Plaza Mulas es un verdadero popurrí de habitantes de los lugares más dispares del mundo, aquí se mezclan lenguas, acentos, gente del norte, gente del sur, europeos, asiáticos, norte americanos, centro americanos y obviamente, sud americanos. Es normal que en un ambiente tan cosmopolita la primera pregunta que acostumbran a hacerte es: ¿De donde sois?. Pere no duda en respoder: “Español”. Yo hago alarde de mi catalanismo y respondo: “Soy catalán”. Pere rápidamente aclara que ser catalán y ser español es lo mismo, y yo me esfuerzo en arrebatar sus argumentos. Al final llego a la conclusión de que la mejor defensa es un buen ataque; Cuando nos preguntan de donde somos, yo respondo: “Yo soy catalán, ellos dos son españoles”. Carmen se ríe a pulmón abierto, Pere se retuerce por dentro. Sea como sea yo no voy poniendo etiquetas a terceros, motivo por el cual reivindico mi derecho a que ningún tercero me ponga a mi la etiqueta que él quiera; cada uno que esté conforme con su conformidad. No tengo nada en absoluto en contra de los vecinos castellanos o andaluces, es más, mi familia paterna proviene de Murcia, pero mi mentalidad social hace sentirme más cercano a un habitante de la Provenza o de Piamonte, que a un habitante de Madrid o de Sevilla; y reitero que no es una cuestión de sentimiento despectivo, ni mucho menos, es tan solo una cuestión de afinidad social o cultural. Es indudable que soy español, pero por imposición legal. Nunca he creído en los estados herederos de fronteras dibujadas a base de guerras y tratados de paz, donde un nacionalismo dominante ahoga y asfixia a los nacionalismos minoritarios. No en vano, y veinticinco años más tarde de su aprobación, en nuestro democrático estado español las fuerzas políticas que nos representan aún son incapaces de modificar ni una coma de la llamada “Carta Magna” o Constitución Española. Un texto que se pactó con la pretensión de servir como “café para todos”, por los representantes políticos de un pueblo oprimido por la dictadura más larga de la historia europea. (*). El artículo segundo de la Constitución, se mire como se mire, es escalofriante:  …….. Cuando el Lehendakari (Presidente o gobernante) del pueblo vasco proclama su intención de realizar un referéndum por la autodeterminación de una de las naciones que integran el “país plural” de España, el gobierno de Madrid modifica el código penal para poderlo meter en la cárcel. ¿No se está negando uno de los derechos humanos básicos, al impedir a una persona y a un pueblo entero el derecho de pronunciarse sobre cuales desean que sean las instituciones que le gobiernen?

Las inquietudes nacionales, sociales y la política son uno de los temas principales en las tertulias que, espontáneamente, surgen entre los ocupantes de las tiendas – comedor tras la comida o la cena. Coincidiendo con la celebración de las olimpiadas en Barcelona en el año 1992, el gobierno catalán, bajo la presidencia del muy honorable Jordi Pujol (*3),  envió una campaña propagandística, a nivel internacional, y que se imprimió en los diarios de prensa con más tirada del planeta. El slogan para dar a conocer la nación catalana gozó de una gran aceptación y dio a conocer a muchos una realidad que ignoraban. La propaganda ocupaba dos planas enteras, en la primera de ellas salía un punto negro sobre el papel en blanco y en la parte alta de la hoja el texto de una pregunta: “¿Sabes donde está Barcelona?”. Pasaban la hoja y encontrabas la segunda plana, ahora con una mapa de Europa sobre el que se delimitaba Catalunya, y abajo el texto de la respuesta formulada en la plana anterior, texto que decía: “En Catalunya, por supuesto”. Las instituciones españolas reaccionaron rápidamente emitiendo una propaganda similar pero donde la pregunta era “¿Sabes donde está Catalunya?” y la respuesta era “En España, por supuesto“. Por muy rápida que fuese la reacción española, el propósito del gobierno de Jordi Pujol ya se había conseguido. Para millones de habitantes del planeta un nuevo lugar aparecía en el mapa mundi.

Uno de los encuentros más curiosos tiene como protagonistas una pareja de mexicanos, con los que entablo conversación poco más tarde de su llegada a Plaza Mulas, en concreto en la carpa comunitaria que sirve de comedor. A todos nos sorprende su voraz apetito. Como norma general cuando un recién llegado come se alimenta por primera vez en el Base, a duras penas pasa más allá de la infusión y de algo sólido de tamaño irrisorio y de digestión ligera, los mexicanos se cocinan dos pedazos de carnes, unos huevos fritos, los rocían de picante y no dudan en concluir con el “digestivo” licor del tequila. Rápidamente se convierten en la atracción de la tienda comedor. Uno es pequeñito y delgado, el otro alto y grandullón, ambos tienen el típico bigote y las facetas que pocas dudas dejan de su origen.

En un momento preciso la conversación ronda alrededor de la posibilidades de México para realizar montaña.

En México tenemos de todo — me dice el pequeño, con el acento y la parsimonia en el habla, características de su tierra.

hay grandes volcanes, que tienen nieves perpetuas y que miden más de 5.000 metros, como aquel que es el más alto … este, ¿como se llama, compadre?. — le pregunta a su compañero –. ¿Sabes de que volcán te estoy hablando?

– ¿ De cual ? – le responde el grandullón.

De aquel que es el más alto.

Pues sí, ya se de cual me hablas.

Pues de ese, justo a ese me refiero. –– acaba informándome.

– …. !?

– También tenemos grandes paredes, como en el desfiladero del norte … este  ¿como se llama, compadre?. — le pregunta a su compañero –. ¿Sabes de que desfiladero te estoy hablando?

¿ De cual ? – le responde el grandullón.

– De aquel que es el más grande, en el norte.

– Pues sí, ya se de cual me hablas.

– Pues de ese, justo de ese me refiero. –– acaba informándome.

– …. !?

A (18)Y selva, tenemos buenos trekking por las selvas del sur, en especial la situada en la región de Chiapas ¿como se llama, compadre?. — le pregunta a su compañero –. ¿Sabes de selva te estoy hablando?

– ¿ De cual ? – le responde el grandullón.

De aquel que está en el sur.

– Pues sí, ya se de cual me hablas.

– Pues de ese, justo de ese me refiero. –– acaba informándome.

– …. !?

– Pues tomen tequila, y dejen el picante …haber si se les refresca la memoria — tengo ganas de responderles. Serán “boludos” los mexicanos, hasta pensar les resulta un esfuerzo.

Otras de las curiosidades del Base es el aislamiento al que se ven sometidos, al parecer por consenso entra ambas partes, los estadounidenses que aquí son más conocidos por gringos que por yanquis. Un conjunto de tiendas amarillas de la marca North Face forman su geto particular, del que apenas salen los ocupantes. En el ambiente se nota una especie de desprecio mutuo.  !! Menos mal que los palestinos y los israelíes no son amantes del montañismo ¡¡, sino seria aconsejable transitar por el campamento con el casco puesto.

Por último debe remarcarse la distracción de los guías locales en lo que resultaría ser la “marcha nocturna” de Plaza Mulas. Consiste en rociar de gasolina los pozos de las letrinas comunes, hacerlas arder e introducir bombonas de propano llenas dentro del agujero. La explosión parece la de una bomba, y los pobres inocentes que han conciliado el sueño se despiertan de repente, pensando que media montaña se viene abajo.

La ascensión al Aconcagua por la vía normal se divide en varias secciones bien diferenciadas. La primera es el conocido “Acarreo”; se trata de una larga pendiente de pedregal inestable en la cual, con el paso de tiempo y de los montañeros, se ha dibujado un sinuoso y cómodo camino que lo recorre dibujando interminables zetas. El Acarreo concluye en un pequeño campo glaciar casi horizontal conocido como “Cambio de Pendiente”, que es el portal al inmenso collado de los Horcones, situado a 5.100 metros de altura, lugar en el que se acostumbra a emplazar el primer campamento. El cambio de pendiente es famoso por el bajón físico que acusan los montañeros cuya aclimatación aún es deficiente, según dicen los guías lugareños se trata de una zona cuya localización y características favorecen la existencia de un campo barométrico donde la presión disminuye; sea realidad o sea una farándula argentina, la cuestión es que cuando lo cruzo por primera vez el cansancio que había sabido esquivar durante el interminable Acarreo, hace acto de presencia sin previo aviso.

El collado de Horcones es de grandes proporciones y en el abundan las piedras de curiosas formas producto de la erosión del viento, a cuya protección suelen emplazarse las tiendas. Muy próximo al collado encontramos la bonachona cumbre del Cerro Manso la ascensión al cual no pasa de ser un agradable paseo. Al otro lado del collado se perfila la segunda sección de la ascensión al Aconcagua. Se trata de una ancha arista donde el camino continua dibujando atrevidos zig zags para ganar altura de manera atrevida. A tan solo unos centenares de metros más arriba, concretamente a … m, se encuentra la conocida como la “zona de refugios”. Tres pequeñas construcciones se agrupan en linea y reciben los variopintos nombres de Berlín, Prematura e Independencia. Todas las cabañas son de reducidas proporciones, tan solo una de ellas resulta adecuada como refugio seguro en caso de mal tiempo y la basura abunda por doquier. En realidad es una lástima la abundancia de detritus, los cuales, por el frío de la altura, la sequedad y la presencia de nieve y hielo durante la mayoría de meses del año, se conservan años y años. Uno de los problemas más graves de la zona de refugios es la posibilidad de encontrar nieve limpia en las proximidades. Aquí se acostumbra a emplazar el segundo campamento, a pesar de que en realidad se ha ganado poca altura en relación al primero. No obstante debe considerarse que estamos hablando del único lugar con espacio suficiente y que a la sazón presenta emplazamientos en los que podremos instalar las tiendas protegidas del viento. Más arriba el camino continua bien marcado y ganando altura de manera decidida. Justo en la mágica linea de los 6.007 metros encontramos un verdadero nido de águilas; el lugar conocido como piedras blancas. Es un pequeño rellano con unas vistas inauditas sobre el Cerro Tupungato y el Cerro Mercenario. La vista se pierde en la inmensidad, preludio del indescriptible paisaje que nos depara la propia cumbre. El emplazamiento es excepcional, solitario, con señorío. Por contra resulta desprotegido del vendaval, lo que hace impensable poder mantener el campamento instalado en caso de viento blanco. Una nueva serie de zig zags trepa por el ancho lomo para formar una especie de canalizo que desemboca una marcada brecha donde se emplazan las ruinas del último refugio: Su nombre “Libertad”, su altura 6.200 metros. Es un pequeño caparazón de madera pintado de naranja que no ha podido resistir las atroces condiciones meteorológicas que aveces pueblan estos lares.

Aquí se inicia la tercera sección  del recorrido de ascensión a la cumbre por la vía normal. Se abandona la arista para emprender un largo flanqueo en diagonal ascendiente por debajo del marronoso Cerro Martínez y en dirección a la famosa “Canaleta”. Durante el largo flanqueo por la vertiente oeste se atraviesa el ridículo ventisquero de Schindler ???, único reducto de nieve en la parte alta de la itinerario en época veraniega. Pronto iniciamos la famosa canaleta. Se trata de una ancha canal de piedra inestable donde el camino no llega a dibujarse de manera clara por la propia inconsistencia del terreno. Cada ascencionista del Aconcagua tiene su propia visión de la temida canaleta. Cansina, larga, inestable, desagradable; es un trayecto que llega a mellar la fuerza de voluntad de unos cuantos que ven arruinados sus ansias de pisar la cumbre ante la perspectiva de finalizar el canalón pedregoso. Concluida la canaleta nos encontramos cerca del Collado del Guanaco, que separa las cumbres norte y sur. A pocos metros, ya a un tiro de piedra, la cumbre, con una vista inolvidable, lugar en que se emplaza la cruz más alta de la tierra.

Hoy en día todo el trayecto está muy bien trazado y en caso de visibilidad es imposible extraviarse. No obstante, el corazón del buen montañero se llenará de un gran respeto al pensar en los primeros ascensionistas de la cumbre. Se trataba de un grupo suizo comandados por Paul Güssfeld, y de la cual consiguiñó cumbre el carismático guía de Saas Fee, de nombre Mathias Zurbriggen: Estamos hablando del año 1897. Resulta increíble imaginar la ascensión de los interminales chancales del Acarreo sin tener el camino marcado; todo un esfuerzo digno de Sísifo.

Nosotros realizamos la aclimatación en la propia vía normal; lo cual considero que resulta una estúpida opción, puesto que comporta subir y bajar por la zona más aburrida del trayecto y que poco sirve como inspección previa de la ascensión, puesto que se trata de un camino excelentemente marcado. Estoy convencido que la mejor aclimatación es la que se puede realizar escalando cumbres de más de 5.000 metros próximas al propio campamento base, como el redondeado “Cerro Catedral”, el estético “Cerro Macho” o el glaciar “Cerro Horcones”. No obstante el autoproclamado “jefe de expedición” hace valuarte de su dilatada experiencia para marcas las directrices del “ataque” y yo, un poco por prudencia y un poco por evitar el incremento del malestar en el grupo, prefiero renunciar a mi plan de aclimatación. La aclimatación llevada a cabo consiste en un primer ascenso al Nido de Cóndores para depositar un depósito de comida, que después abandonamos, poniendo nuestro granito de arena en la progresiva transformación del Aconcagua hacia el vertedero más alto de las Américas. Más tarde, un primer intento para llegar a cumbre, se ve frustrado por el cambio de tiempo. Podemos comprobar la aparición de la famosa pluma, preludio de la venida del viento blanco.

– Cuando la pluma se instala de gorro en la cumbre debes buscar refugio o descender, puesto que la transformación radical del tiempo es inminente. Nos han advertido los guías del lugar. De hecho la pluma consiste en una diminuta formación nubosa que se instala en la cumbre y que toma una forma alargada que asemeja a una pluma blanca de ave; de aquí su nombre. Por debajo, en el Acarreo o en Plaza Mulas, el tiempo puede ser modélico: buena visibilidad, cielo azul, un sol tórrido, caluroso y  un viento en calma. No obstante la aparición de la pluma nos indica que las condiciones en la cumbre ya son muy diferentes y que un vendaval frío y violento convoca un centro de bajas presiones. Las inclemencias meteorológicas ganan terreno por la propia montaña de manera gradual y en sentido descendiente, creando unas capas invisibles que en pocos momentos llenan el cielo de nubes y prestamente transforman la ligera brisa en violento vendaval. Parece increíble, pero es del todo cierto. Una hora, no más, transcurre entre la aparición de la pluma y el inicio de una intensa nevada acompañada de viento y niebla. Instalamos un campamento de emergencia en el llamado “Campamento Canadá”, único resalte horizontal en todo el trayecto del interminable Acarreo. Estamos a 4.800 metros de altura. Al día siguiente reemprendemos la marcha por la mañana que ha amanecido variable. Llegamos a Nido de Cóndores donde emplazamos un segundo campamento; Momento en que la tregua finalice. El cielo vuelve a encapotarse y a despedir copos de nieve entre turbulentas ráfagas de viento. Nido de Cóndores está bastante poblado y una advertencia va de tienda en tienda, de boca en boca: “Mañana llega el verdadero viento blanco, es mejor abandonar la montaña”. El tercer día nace con un tiempo que promete ser estable. No obstante el éxodo es masivo, la montaña queda desierta y todos los montañeros iniciamos el descenso a Plaza Mulas. Yo empiezo a temer lo peor … Los días pasan. “¿Y si resulta que es una falsa alarma? .. Quizás podríamos aguantar la tormenta en la zona de refugios y tan solo haría falta un día para llegar a cumbre tras el mal tiempo… Mis compañeros no comparten en ningún momento mis planes de resistencia numántica y el ver bajar a todo el mundo me desarma mi obstinación. “Uno se puede equivocar, la mayoría también, pero ¿Todos? …”

El mal tiempo se aparece y se aposenta sobre la montaña durante tres días. Nieva con intensidad en el propio Campamento Base, y tras la borrasca todo el valle de Horcones está inmaculado y blanco hasta donde la vista se pierde pendiente abajo. La montaña del Aconcagua está blanquísima. Parece una novia gigante. Hasta los penitentes el glaciar están rebosantes de nieve, y el hielo bajo ella se ha vuelto quebradizo. Tras la obligada pauta por el mal tiempo nos podemos en marcha sin más demora. Cuento los días de los que dispongo y las cuentas resultan por poco: tengo tres días para ascender y uno para descender. El primer día volvemos a transitar por terreno que nos resulta familiar: El Acarreo. El anochecer en Nido de Cóndores nos deleita con unos colores violetas y fríos sobre un escenario indescriptible. Soy consciente de que disfruto de una de las mejores puestas de sol de mi vida. El segundo día ganamos altura y perspectivas y con ellas estrenamos nuevos paisajes. Pasamos la zona de refugios, donde algunos montañeros han llegado antes que nosotros y montamos el segundo campamento en Rocas Blancas. Somos los únicos que han emplazado la tienda en este lugar, y por tanto, somos los que nos encontramos a mayor altura en toda la montaña. Por primera vez estoy por encima de la línea de los 6.000 metros y disfruto de una buena aclimatación y de un buen estado físico. La cumbre parece cercana, pero no tenemos que olvidar que aún faltan casi un millar de metros de desnivel. Por la noche el frío hiere hasta dentro de la tienda. La cena es fugaz, tampoco no tenemos mucho apetito. Antes de que anochezca estamos estirados dentro de los sacos de dormir. Por la noche me cuesta dormir, creo que más por los nervios que por la altura. Recuerdo de un consejo que me dio un amigo que también se vio asaltado por el miedo la víspera de su escalada a la pared norte del Cervino. Así que,  temiendo ser descubierto por mis compañeros, procedo a masturbarme en busca de aliviar mi mente. Pensamientos eróticos y obscenos a 6.000 metros. No esta mal. Una dulce eyaculación me confirma que mi aclimatación es óptima. Me tranquilizo y me adormezco pensando en como debe ser hacer el amor a más de 6.000 metros. También me pregunto que pareja debe ostentar el récord de haber practicado sexo a mayor altura. “Eso si que es un récord ... “, pienso para mis adentros “… y no ir corriendo en busca de reducir la marca horaria”.

Pocas horas más tarde el maldito despertador nos interrumpe los respectivos sueños. Aún es noche cerrada y el frío es más intenso que en la víspera. Fuera el termómetro marca – 25 * C. Bebemos te en abundancia antes de salir del caparazón de la tienda. Una vez fuera nuestros esfuerzos se concentran en mantener calientes las manos y los pies. Caminamos a un ritmo muy lento, extremadamente lento. Poco más tarde el inicio del nuevo día nos deleita con uno de los mayores espectáculos que nos ofrece la naturaleza: La inmensa sombra piramidal del Aconcagua extendiéndose sobre un inmenso mar de montañas y extendiéndose quilómetros y quilómetros en proyección hacia el lejano océano Pacífico. A las diez de la mañana, con el sol ya alto, llegamos a la brecha en el que se sitúan los restos de la cabaña de Libertad, a 6.200 metros. ¡Hemos estado cuatro horas para subir doscientos metros de desnivel!!! Siguiendo este ritmo no llegaremos a la cumbre hoy. Al llegar a este punto Carmen me confiesa que se ha orinado encima y que quiere bajar a la tienda para limpiarse. Pere se queja del frío en los pies y también anuncia su intención de claudicar. Yo en ningún momento dudo en continuar. Me siento en perfecto estado físico y ya no puedo estirar más días a mi periodo de estancia en la montaña.

Cuando anuncio mi determinación de seguir solo, Pere intenta persuadirme de manera obstinada. Tomo ya mochila y emprendo veloz el ascenso; empiezo a estar harto de tantos sermones. Pronto pierdo de vista a mis compañeros. Mi ritmo de ascensión gana velocidad. Estoy completamente solo en la parte alta de la montaña, no veo ni a un alma. Me sorprende con que facilidad mi paso resulta rápido y ligero. Si no fuese porque al mirar hacia el valle diviso las cumbres del Cerro Catedral y Cerro Horcones, reducidas a diminutas cúpulas nevadas situadas a mucho metros por debajo de mi, pensaría que estoy ascendiendo una cumbre del Pirineo Oriental. Cuando llego a la Canaleta me sorprende que la nieve de los últimos días cubre buena parte del terreno, y al estar helada ha compactado las piedras por lo que el suelo es firme y estable. Gano con inesperada velocidad la tan temida Canaleta y poco antes del mediodía estoy en la cumbre. La euforia del momento no puede ser compartida con nadie. Me encuentro completamente solo en la cumbre más alta de América y mi ego se alimenta y complace de una soledad retomada. Por unos instantes recuerdo un lejano atardecer de invierno que me sorprendió también solo en la cúpula helada del Monte Perdido, tercera cumbre en altura de mis queridos Pirineos, el sol que huía encendió de naranja la nieve que resplandecía a mis pies; el reflejo fluorescente se proyectaba sobre mi cuerpo, y disfrute de unos instantes tan mágicos como irrepetibles. Hoy el sol esta bien alto, la soledad también es mi compañera y el paisaje que se abre a mis pies es el mayor escenario que han visto mis ojos. la cúpula celeste está despojada de nubes amenazantes, tan solo algún residuo enganchado en las cumbres inferiores. La visibilidad es inmejorable. El leve viento que sopla no pasa de considerarse como una brisa; eso si, helada. A pesar del radiante sol, la temperatura continúa a varios grados bajo cero y se nota cada vez que me quito las manoplas para manipular la cámara de fotos

Mientras más alta es la montaña ascendida, más quilómetros a la redonda podremos deslumbrar desde la cumbre. ¿Como debe ser la vista panorámica desde el Everest? … Quien sabe, quizás algún día.

Nadie más, solo yo y la inmensa soledad de la cumbre. Tras poco más de una hora empiezo el desciendo. Con paso fugaz pierdo metros por la canaleta, en la parte baja me encuentro una caravana de montañeros, los únicos que harán cumbre el mismo día que yo, y entre los que se encuentra un ministro del gobierno argentino. Poco más abajo de  Independencia encuentro a mis compañeros que suben nuevamente a la brecha, pero esta vez cargados con la tienda y con la intención de pasar noche a mayor altura y reducir el desnivel a ganar en la jornada siguiente. Me despido de ellos de manera simple y poco ceremoniosa. Pere parece evitar el mirarme a la cara. Debo tener incrustada la misma sonrosa de tonto que el yanqui que nos acompañó a la entrada del parque o que los catalanes que saludamos a nuestra llegada al campamento base.

Cuando llego a las Piedras Blancas recojo mi material particular y continuo sin más demora una alocada bajada. En menos de cuatro horas desciendo de la cumbre al base, y eso teniendo en cuenta que me detengo casi media hora a tomar un te en Nido de Cóndores. Al llegar a Plaza Mulas me tomo dos cervezas y automáticamente me encuentro en un entusiasmado estado de embriaguez. Con la euforia del momento hago planes para el día siguiente. En vez  de holgazanear en el base aprovecharé el día que me queda para ascendet la ruta directa al Cerro Cuerno. Concreto la salida con Daniel, un guía local cuyas cualidades de escalador se vieron demostradas con creces durantes las sesiones de boulder en hielo de los penitentes. Cuando me escondo en el saco empiezo a notar un extraño cosquilleo en el dedo gordo del pie derecho. Pocas horas más tarde, cuando Daniel me despierta, el cosquilleo se ha convertido en un punzante dolor. Esta claro que hoy no intentaré el Cerro Cuerno si no que bastante esfuerzo deberé soportar para realizar pequeños paseos por el Campamento. Tengo el dedo hinchado y la uña morada. Es el precio de haber bajado corriendo poco un desposeído el Gran Acarreo, a grandes zancadas y con las botas plásticas como calzado. Maldita juventud!!!.

Al día siguiente desciendo a Penitentes con dos recientes amistades que he entablado con dos españoles de la Sierra de Candelario. Uno castellano leonés al vivir en la vertiente norte, el otro extremeño al vivir en la vertiente sur. El primero es de mentalidad castiza cerrada y profunda, no comprende como alguien puede renegar de sentirse español y tampoco entiende cuales pueden ser los motivos impuros que lleven a un ciudadano a no cumplir con el sacro deber de realizar el servicio militar; el segundo, un poco más joven, parece comprender las inquietudes nacionales de las comunidades minoritarias del estado español y ha optado por la sustitución social para suplir la aborrecible obligación legal de servir a su país a base de perder un año de tu vida sirviendo a la parafernaria militar. El primero ha llegado a la cumbre un día después que yo y ya sueña con la llegada triunfal a su puedo, donde será recibido con varios actos y honores. El segundo decidió abandonar a poco mas arriba de la zona de campamentos, pero por lo que destilan sus palabras, sus vivencias han sido más ricas y nutridas que las del héroe nacional que tiene como compañero de viaje. la bajada la realizamos íntegramente a pie, más de 45 km. desde el base hasta Penitentes. Es la última prueba que le faltaba a mi dolorida uña. Un día más tarde ni tan solo puedo ponerme las bambas. Suerte que las cervezas “Andes” saben mejor que nunca, en las nocturnas terrazas de la veraniega Mendoza. En mi vuelta solitaria a Barcelona, durante el largo viaje en avión, contemplo con cierta satisfacción sádica la cara de horror y angustia que pone la pasajero que le ha tocado sentarse a mi vera, cada vez que contempla mi pie desnudo, el dedo gordo inflado y morado, y la uña negra supurando pus.  Lo que peor me sabe es que no podré aprovechar el mes de marzo para realizar corredores en mi querido Pirineo.

(*1) – La primera ascensión invernal solitaria a la pared sur fue realizada por el japonés Hasegawa en el agosto de 1981, el nipón contaba con el auxilio de un numeroso equipo técnico de soporte en Plaza Francia. Ruiz contaba con la compañía de un único compañero que desistió de la escalada durante el primer día y abandonó la montaña. Ruiz se vio envuelto de la soledad más absoluta y sin ningún tipo de apoyo exterior.

(*2) – Dictadores europeos: Solo tres dictadores europeas han muerto gobernando: Stalin, Franco y Tito.

Deja un comentario

Archivado bajo 6MILES, AMERICA SUR